Nathalie García Gómez, la tercera testigo en el juicio por el femicidio de Nadia Peraza, recordó que vio a la joven con moretones en su cuerpo en varias oportunidades y que algunas veces faltó al trabajo.
“Nadia entró a trabajar el 6 de diciembre del 2022 en un restaurante mexicano que yo administraba; ella entró como salonera.
“Fui jefa de ella en ese restaurante, ella empezó a trabajar muy bien, luego tenía inconvenientes para llegar, faltaba mucho; cuando me senté a hablar con ella, me decía que estaba encerrada en el cuarto, que no tenía llaves, que estaba en el PANI”, recordó la testigo.
Detalló que cuando entraron en confianza le manifestó: ‘Naty tengo muchos problemas con Jeremy. Me dijo que él la agredía’, expresó García.
Afirmó que Nadia llegaba con moretones, en los brazos, las piernas y en el cuello con rasguños.
Nadia le habría dicho que ella no se dejaba a Buzano con las agresiones.
Agregó que todos los problemas se debían a los celos.
“Jeremy no quería que trabajara porque decía que tenía relaciones con los compañeros de trabajo”, recordó la testigo.
Indicó que entre la pareja había mucha violencia y en determinado momento le pidió un consejo.
“Me preguntó qué hacía y le dije que saliera de ahí. Ella se armó de valor.
Había un señor que nos proveía los aguacates y él se ofreció para sacarla de la casa y la llevó a vivir al Bajo Los Molinos junto con un hermano; eso fue entre marzo y abril del 2023. Solo se fue con la ropa y una lavadora”, recordó la exjefa.
LEA MÁS: Nadia Peraza sufrió golpes durante el embarazo, aseguró exnovio durante juicio
“Cuando salió de donde vivía, ellos terminaron; Jeremy era muy controlador, la manipulaba mucho, siempre llegó a buscarla muy agresivo, siempre llegaba furioso, oliendo a licor y con los ojos rojos”.
García presenció cuando Buzano la llegaba a buscar al terminar el trabajo.
“Llegaba pateando los portones buscando a Nadia, yo lo presenciaba, llegaba como loco, gritaba: ‘¿Dónde está Nadia?’, recordó la mujer.
Mientras la jefa se llevaba a Nadia en el carro, veían cómo él la buscaba y se sentaba en la casetilla, al parecer esperando que ella caminara hacia la casa.
“Nadia lloraba mucho y decía que Jeremy todos los días la seguía desde que terminaron”, exclamó la testigo.
Aseguró que a Nadia le costaba hablar de su vida personal; luego a García la trasladaron de restaurante y fue hasta el 2 de noviembre del año siguiente que volvió a ver a Nadia cuando llegó a maquillarla a ella y a otras compañeras por el Día de los Muertos.
“No me pudo contar mucho de su vida porque siempre estuvo con él. Nos maquilló, nos peinó; se sabía que era muy controlador con ella. Mi sorpresa fue verla llegar con él”, señaló la testigo.

