Un paseo familiar para compartir tiempo junto a su papá nunca se podrá realizar, ya que, lamentablemente, días después la violencia cambiaría sus vidas para siempre.
José Nazario Acuña Chavarría, de 55 años, fue víctima de un brutal homicidio tras sufrir heridas con machete, principalmente en el cuello, que le provocaron la muerte en Llanuras del Gaspar de Sarapiquí.
El hecho fue descubierto la madrugada del Viernes Santo 3 de abril, luego de que el hombre no regresara a su casa tras salir a realizar un trabajo.
De acuerdo con su hija mayor, Nelly Acuña, la última vez que vieron a su padre fue el jueves anterior, cuando salió hacia un trabajo ordeñando vacas.
“Cuando a mi papá le salía trabajo él los tomaba y sino que Dios nos ayudara, porque era el principal proveedor de nuestra familia, lo vimos el jueves, en la noche nos estuvo enviando mensajes de audio y el viernes nos avisaron de la trágica noticia”, contó la hija.
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Según relataron, la familia para la que trabajaba ya lo había contratado antes y ese día, tras terminar sus labores, él aseguró que regresaría a casa, lo cual nunca ocurrió.
“Dicen que él les dijo: ‘Cuando ocupen de mí estoy a la orden’”, recordó la hija.
El cuerpo fue encontrado cerca de un puesto policial, lo que confirmó la peor noticia para la familia.
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Por este caso, la Fuerza Pública detuvo a un sospechoso de apellido Bustos, con quien, según la familia, existían conflictos previos relacionados con trabajo.
“El que le hizo el daño a él (se refiere al sospechoso) es una persona agresiva y con quien se le atravesara él peleaba, unos vecinos nos dijeron que temprano le había buscado problemas a mi papá, pero mi papá se le quitó, en muchas ocasiones había tratado mal a mi papá”, dijo la muchacha.
La familia no descarta que en el hecho hayan mediado bebidas alcohólicas, además de supuestos problemas por contratos de trabajo en la zona.
José Nazario deja cuatro hijos, entre ellos tres adolescentes de 16, 15 y 13 años, además de Nelly, de 21 años.
Hoy, el único consuelo que les queda es el recuerdo de aquel paseo que soñaban realizar juntos en el río Caño Negro, un plan que quedó truncado por este asesinato.
“Mi papá nos había dicho que nos quería llevar para que compartiéramos, sobre todo porque mis hermanos que están en el colegio iban a estar libre y así podríamos estar todos juntos, pero ya jamás va a pasar y también nos preocupa su ausencia, como familia vamos a tener que salir adelante sin él”, expresó la muchacha.
La familia es de escasos recursos y necesita ayuda para despedirlo, agradecen cualquier colón que les hagan llegar, si está a su alcance puede hacerles un sinpe móvil al 7263-1037 a nombre de Mariluz Leiva, quien es allegada a la familia y les prestó la cuenta bancaria.
Los hijos no cuentan con el ataúd ni tampoco con un sitio en el cementerio para la sepultura.
“Agradecemos toda la ayuda que nos den, para nosotros es imposible despedir a nuestro papá como se lo merece”, concluyó la hija mayor.
Por esta agresión hay un hombre sospechoso de apellido Bustos quien sigue bajo investigación por la muerte de este padre.
Durante estos primeros cuatro meses del 2026, Costa Rica registra 186 homicidios, este se convirtió en el tercero en Heredia, pese a estar cerca de la frontera con Nicaragua pertenece a esta provincia.


