Josseline Elizondo, de 28 años, es la embarazada que perdió la vida durante la balacera ocurrida la noche del martes en un bar de El Cocal de Puntarenas.
La muchacha, en apariencia, trabajaba como salonera en el establecimiento y se encontraba laborando cuando se desató el ataque a balazos que también cobró la vida de un hombre.
Una fuente judicial señaló que, de manera preliminar, el caso de Elizondo es manejado como una muerte inocente; sin embargo, las autoridades aún se encuentran en las primeras etapas de la investigación para esclarecer lo sucedido.
La muerte de Josseline ha generado gran consternación, pues además de estar embarazada, era mamá de otros dos niños de 10 y 8 años.
Las autoridades judiciales mantienen las pesquisas para determinar contra quién iba dirigido el ataque y quiénes fueron los responsables de esta violenta agresión.
La balacera ocurrió dentro de un bar en El Cocal y dejó además a varias personas heridas.
Además de la mujer, murió otro hombre de apellido Montiel, de 33 años; asimismo, dos hombres quedaron heridos de bala.
La emergencia fue reportada a las 9:18 p. m. de este martes 5 de mayo, lo que movilizó a cuerpos de socorro y autoridades policiales a la zona.
“Herido por arma de fuego, reportan tres pacientes hombres, uno sin signos vitales y los otros dos con heridas en las piernas”, señalaron en la Cruz Roja.
En la oficina de prensa del OIJ confirmaron que la mujer recibió el balazo en el estómago y Montiel resultó con dos heridas en la cabeza y una en el pecho.
La mujer falleció en el hospital Monseñor Sanabria de Puntarenas, luego de que la llevaran en un carro particular. La víctima, supuestamente, trabajaba en el bar donde ocurrió el ataque.
Las autoridades judiciales investigan las circunstancias en las que se dio esta violenta agresión y tratan de determinar quiénes fueron los responsables.
Puntarenas se mantiene como la tercera provincia más violenta del país y ya contabiliza 44 asesinatos en los primeros cinco meses del año.


