Un lazo negro colocado en la Escuela Santa Lucía, en Llanos de Santa Lucía de Paraíso de Cartago, recuerda la dolorosa pérdida de Dereck López, el estudiante de sexto grado que murió durante una balacera ocurrida el domingo.
Este lunes, sus compañeros llegaron a clases, pero la jornada estuvo marcada por la tristeza y el dolor. Los estudiantes de sexto grado recibieron acompañamiento de dos psicólogas del Ministerio de Educación Pública (MEP), quienes llegaron para brindarles apoyo ante la difícil noticia.
Vanessa Coto, orientadora del centro educativo, contó que la familia de Dereck tiene un deseo muy especial para despedirlo: que sea sepultado con la cinta de graduación que tanto lo ilusionaba.
“Dereck será despedido con su cinta de graduación. Eso lo tenía muy ilusionado, por lo que su mamá llegó temprano a la escuela para pedir la cinta y poder ponérsela para sepultarlo,” relató Coto.
La trabajadora social Pamela Román también compartió otro gesto que conmovió al personal de la escuela. Doña Franciny, mamá del menor, llegó con una camiseta de Dereck que todavía conservaba su olor y estaba sucia, para que sus amigos pudieran firmarla. La situación les apretó el corazón.
Se trataba de una tradición que el niño esperaba con mucha ilusión y que sus compañeros tenían previsto realizar dentro de pocos días.
La orientadora recordó que Dereck había tenido la oportunidad de participar en el baile de graduación y en el convivio que se organizó días atrás. Ahora, ese recuerdo les da un poco de consuelo a sus docentes, pues saben que pudo disfrutar de momentos que tanto esperaba.
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“Él era el muchacho que participaba en todo, tenía adecuación significativa pero él siempre participaba en las actividades, siempre le encantaba”, recordó.
Coto, que lleva seis años trabajando en la escuela, contó que el niño tenía una personalidad imposible de pasar inadvertida.
“Todos los días se me metía en la oficina para decirme algo, en cualquiera de los recreos. Lo vi por última vez el jueves. Era extraordinario, extrovertido; entraba a la oficina gritando porque tenía una supervoz,” expresó.
La noticia de su muerte tomó por sorpresa a la comunidad educativa. Según relató la orientadora, una madre de familia fue quien les comunicó lo ocurrido.
“Ha sido muy doloroso y difícil, aún no lo podemos creer,” manifestó.
Este lunes, algunos grupos tenían exámenes programados, pero las pruebas fueron suspendidas. Por ahora, los estudiantes de sexto grado no tendrán clases, mientras el resto de la comunidad estudiantil continúa con sus actividades.


