La última conversación entre Diego Francisco Solano Esquivel y su esposa, Evelyn Camacho, ocurrió a las 3:25 de la madrugada de este martes 18 de agosto. Aproximadamente una hora después, el conductor de plataformas fue asesinado a balazos junto a una joven en Lotes Fecosa, Cartago.
Evelyn también trabaja como conductora de aplicaciones y esa madrugada debía levantarse temprano para llevar a un cliente hasta el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría, en Alajuela. Por eso, ella y Diego habían quedado en que él la llamaría para ayudarla a no quedarse dormida mientras continuaba trabajando.
“A las 2:30 de la madrugada me llamó, me dijo que le salió un viaje para San José, entonces yo le dije que lo hiciera, pero que se viniera rápido para que descansara. De regreso me llamó como a las 3:03 de la mañana, nos pusimos a hablar y a las 3:25 de la mañana le dije que ahora hablábamos, porque ya estaba saliendo el usuario de la reserva para llevarlo al aeropuerto”, recordó Evelyn.
En ese momento, Diego se encontraba en La Sabana, esperando que le saliera un viaje para regresar a Cartago y descansar.
Después de que Evelyn terminó su servicio, comenzó a escribirle a su esposo, pero él ya no respondía a ninguno de sus mensajes.
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Al principio pensó que podría haberse quedado dormido en la casa o incluso en alguna gasolinera, algo que en ocasiones hacía por seguridad cuando trabajaba de madrugada.
Sin embargo, mientras realizaba otro servicio hacia la Dirección de Migración y Extranjería en La Uruca, Evelyn vio algo que comenzó a inquietarla.
En redes sociales, una persona realizaba una transmisión en vivo sobre un doble homicidio ocurrido en Cartago. En las imágenes apareció un vehículo que le pareció muy similar al que utilizaba Diego para trabajar.
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Evelyn pidió que acercaran la placa del vehículo que aparecía en la transmisión, pero la persona que hacía el video no lo hizo y poco después terminó la transmisión.
La incertidumbre aumentó. Evelyn continuó llamando al celular de su esposo, pero nadie respondía.
Poco después, una prima la llamó para preguntarle si conocía a las víctimas del doble homicidio. Evelyn le respondió que no sabía quiénes eran, aunque le insistió en que uno de los vehículos que aparecía en las imágenes se parecía al de Diego.
Mientras tanto, los familiares ya habían confirmado que una de las víctimas era Diego, pero decidieron no decírselo inmediatamente a Evelyn.
La familia temía que ella pudiera sufrir una crisis al conocer la noticia mientras todavía se encontrara en San José y tuviera que regresar sola hasta Cartago.
Finalmente, cuando Evelyn llegó al peaje de Cartago, recibió una llamada que terminó con la incertidumbre.
Era la propietaria del vehículo que Diego alquilaba para trabajar como conductor de plataformas. Fue ella quien le confirmó lo que Evelyn había comenzado a sospechar desde que vio aquel video.
Diego era uno de las dos personas asesinadas en el ataque.
“Ahí fue cuando me confirmaron que sí era él”, relató Evelyn a La Teja la mañana de este miércoles, mientras se dirigía al Complejo de Ciencias Forenses en San Joaquín de Flores, Heredia.
Diego, de 44 años, era padre de una joven de 21 años y vecino de Quircot de Cartago. El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) confirmó que no tenía expediente criminal ni era conocido policialmente, por lo que las autoridades manejan de que es una víctima inocente del ataque.
El objetivo del ataque era Yuridia Ramírez Pereira, de 18 años.
El hombre había salido a trabajar como conductor de plataformas y terminó siendo víctima de una violencia que, hasta este martes, había dejado más de 500 muertes violentas en Costa Rica en 2026.

