El nombre de Julio Alberto Gómez Pérez, conocido con el alias de Gordo Julio, no solo ha resonado en las investigaciones judiciales, sino que también quedó plasmado en el Informe Estado de la Nación 2024, elaborado por el Programa Estado de la Nación (PEN), como uno de los principales referentes del crimen organizado en Cartago.
De acuerdo con el informe, el apodo del Gordo Julio figura entre los grupos criminales identificados en los últimos cinco años que ejercen dominio territorial en la llamada Vieja Metrópoli. Junto a esta organización también se mencionan otras bandas como Los Maruja, La Mancha, Hermanos Gary Gery, Turco, Enano y Diablo, todas vinculadas a dinámicas de violencia que afectan a diversas comunidades.
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Dominio territorial y violencia
El documento incluye un mapa que evidencia cómo distintas zonas del país están bajo la influencia de organizaciones criminales, las cuales generan temor entre la población y ponen en riesgo la vida de personas inocentes debido a las disputas por el control del narcotráfico y otras actividades ilícitas.
Según las autoridades, Julio Alberto Gómez Pérez, de 30 años, es señalado como uno de los presuntos responsables de infundir temor en comunidades cartaginesas.
El rostro del Gordo Julio
El director del OIJ, Michael Soto, indicó que el sospechoso inició su trayectoria delictiva como vendedor de droga de manera independiente, sin pertenecer inicialmente a ninguna organización.
Gordo Julio habría pasado a integrar la banda conocida como Los Gery, con el objetivo de disputar el control territorial a otra agrupación identificada como Los Maruja, lo que intensificó los episodios de violencia en la provincia.
El presunto líder criminal se encuentra actualmente en manos de las autoridades, tras ser detenido el pasado 25 de marzo en Orotina, Alajuela, en un operativo que representó un importante golpe contra las estructuras delictivas que operan en el país.
La inclusión del Gordo Julio en el Informe Estado de la Nación refleja la creciente preocupación por el fortalecimiento del crimen organizado en Costa Rica y la consolidación de estructuras que buscan el control territorial, generando violencia e inseguridad en distintas comunidades.


