Giovanni Sandí Vega, de 60 años, uno de los guardas de seguridad asesinados en la sede de Dekra en El Roble de Puntarenas, no tenía que estar trabajando en ese sitio la madrugada de este lunes 25 de mayo.
Así lo confirmó Evelyn Umaña, expareja de Sandí y madre del hijo menor del oficial de seguridad, quien explicó que era su día libre y además estaba asignado a otro lugar.
Esa información la habría dado el jefe de Giovanni, quien trabajaba para la empresa de seguridad en el Grupo Eulen, Costa Rica.
Lo llamaron para hacer extras
“Era el día libre de él, pero lo llamaron para hacer unas extras. Él estaba destacado en el hotel Los Sueños de Marriott en Jacó y creo que esta era la primera vez que estaba ahí”, manifestó Umaña.
Las declaraciones reflejan el dolor y la sorpresa de la familia, ya que Giovanni terminó en el lugar equivocado en una madrugada que acabó marcada por la violencia.
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Umaña también contó que ella fue la primera persona contactada tras el crimen, porque Giovanni había dejado su número telefónico como referencia en caso de alguna emergencia.
Ataque ocurrió durante la madrugada
Junto con Sandí también murió el guarda Franklin Hernández Vásquez, de 61 años.
El doble homicidio ocurrió a eso de la 1:27 a. m. de este lunes en la sede de Dekra en El Roble de Puntarenas.
De acuerdo con la información preliminar, los pistoleros habrían ingresado por un boquete en una malla y, tras cometer el ataque, se robaron un arma de fuego calibre 9 milímetros.
Ahora el caso permanece bajo investigación para determinar quiénes son los responsables y cuál habría sido el móvil del crimen.


