Alejandra Portuguez Morales.16 agosto

El guarda del BAC que impidió un asalto y acabó con la vida de tres asaltantes, un papá y sus dos hijos, no será acusado, así lo dio a conocer la Fiscalía del II Circuito Judicial de San José pues el hombre actuó en legítima defensa.

El expediente ya lo enviaron al Juzgado Penal con una solicitud de sobreseimiento en favor del oficial.

A él se le investigó por la muerte de Carlos Roberto Quesada Ramírez, de 46 años (papá); Jessy Roberto Quesada Fuentes, de 29 años y Daniel Quesada Fuentes, de 21 años (sus hijos).

El Ministerio Público determinó que la actuación de Garbanzo fue en legítima defensa y por eso no puede ser acusado por las muertes.

“La Fiscalía está a la espera de que el Juzgado Penal señale una audiencia, en la que el fiscal del caso presentará la prueba correspondiente para que sea analizada y se acoja la petición”, dijeron en la Fiscalía ante una consulta de La Teja, se espera que la audiencia sea en estos meses para que el caso quede cerrado.

Los fiscales llegaron a esta conclusión luego de analizar las pruebas presentadas por la sección de Homicidios del OIJ.

Dos de los maleantes murieron en las afueras del centro comercial en Coronado y otro en el hospital Calderón Guardia. Foto: Alonso Tenorio
Dos de los maleantes murieron en las afueras del centro comercial en Coronado y otro en el hospital Calderón Guardia. Foto: Alonso Tenorio

Los tres sujetos murieron el jueves 3 de enero anterior, en las afueras de la sucursal del BAC en el centro comercial Paso Nuevo, que está cerca de la clínica de Coronado.

El papá y los hijos intentaron robarle ¢30 millones a una empleada del supermercado La Gallinita, ella los llevaba en efectivo y planeaba depositarlos en el BAC.

El guarda, quien estaba bien alerta y además contaba con nota perfecta en la prueba del polígono, se enfrentó a los maleantes e impidió el atraco.

Hubo una balacera cruzada, en la que murieron dos asaltantes en el lugar y otro en el hospital Calderón Guardia. Además el guarda también resultó herido, pero no de gravedad.

La investigación tampoco logró determinar si hubo “gato casero” para que los asaltantes supieran que la dueña del supermercado iba a hacer el depósito.