Rocío Sandí.28 abril

La vida de Andrey Morales Segura cambió radicalmente hace un año cuando recibió un balazo en la cabeza.

Él estaba cuidando carros en las afueras del bar El Pilón, en San Rafael Arriba de Desamparados cuando por poco le quitan la vida en un ataque del cuál no hay explicaciones por parte de las autoridades. El hecho ocurrió el 18 de marzo del 2019.

La seria lesión que le causó la bala lo mantuvo internado dos meses y quince días en el hospital San Juan de Dios, a las que se le suman varias temporadas en el Centro Nacional de Rehabilitación (Cenare), pero ahora está en su casa debido a la pandemia del coronavirus.

Andrey hace ejercicios en su casa para ir recuperando los músculos. Foto: Cortesía de Patricia Segura.
Andrey hace ejercicios en su casa para ir recuperando los músculos. Foto: Cortesía de Patricia Segura.

El valiente reconoce que la recuperación no ha sido nada fácil y que tiene un gran motivo que lo impulsa a luchar.

"Hay cosas que no recuerdo, cuando estaba en el hospital por ejemplo, mis recuerdos después del ataque empiezan cuando estaba en el Cenare, cuando no podía hablar ni moverme y me sentía mal por eso.

“Con la terapia que he recibido y los ejercicios que he hecho he ido mejorando mucho, ya hablo bastante, me baño solo y camino un poco. Primero usé silla de ruedas, después andadera y ahora un bordón. Mi mamá me ayuda a comer, pero ya yo estoy tratando de hacerlo solo.

“Cuando me siento triste o desmotivado pienso en mi hijo Dereck Andrés, él tiene nueve años y hace cinco no lo veo, pero apenas esté mejor quiero ir a visitarlo para abrazarlo”, agregó el sobreviviente.

El joven fue baleado en San Rafael Arriba de Desamparados. Foto: Rocío Sandí.
El joven fue baleado en San Rafael Arriba de Desamparados. Foto: Rocío Sandí.
Mamá entregada

Morales dice que la ayuda que ha recibido de su familia, sobre todo de su mamá, Patricia Segura, ha sido fundamental.

"Ella tuvo que dejar de trabajar y sacrificarse para cuidarme, para mí ha sido muy duro ver que ella me tiene que ayudar como si fuera un bebé.

“Yo trato de dar lo mejor de mí y de hacer mis terapias y ejercicios porque quiero recuperarme rápido y buscar un trabajo para ayudarle a mi mamá económicamente”, aseguró.

Andrey dice que sabe que su vida es un milagro, ya que muchos médicos creyeron que no sobreviviría y si lo hacía pensaban que quedaría como un vegetal.

“Yo estoy muy agradecido con Dios por darme una nueva oportunidad, sé que soy muy afortunado por estar vivo y por eso disfruto mucho cada día y me esfuerzo para estar mejor”, expresó.

Aún no se sabe si el ataque de Andrey se debió a un asalto o a un problema más personal. Foto: Rocío Sandí.
Aún no se sabe si el ataque de Andrey se debió a un asalto o a un problema más personal. Foto: Rocío Sandí.

Por su parte la entregada mamá dice que se siente muy orgullosa de ver cada avance en el proceso de recuperación de su muchacho.

“Me siento muy agradecida con Dios, a Andrey lo veo como un milagro. Estoy muy agradecida con los doctores del hospital San Juan de Dios y del Cenare por todo lo que han hecho por él; ellos también se sorprenden al ver los avances porque creían que no iba a poder recuperarse tanto.

"Veo el esfuerzo de mi hijo y siempre lo felicito, él no se dio por vencido nunca y por eso es que ha logrado salir adelante a pesar de los pronósticos, es todo un ejemplo de vida y eso a mí me da fuerza para seguir luchando por él”, comentó la mujer.

Investigación

La investigación por el intento de homicidio no ha ido muy bien que digamos, ya que según informó el Ministerio Público por medio de un correo electrónico, ni siquiera han recibido informes por parte de los agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) que llevan el caso.

La Teja también consultó a esa institución cómo va el caso, pero pese a que la consulta se hizo desde el miércoles 15 de abril al cierre de la nota aún el OIJ no había respondido.

El día después del ataque los familiares de Morales dijeron que no estaba claro si los agresores del cuidacarros pretendían asaltarlo o más bien el ataque se trató de algo personal, ya que días antes el joven había tenido problemas con unos hombres, sin embargo eso todavía es un misterio.

13 meses han pasado del ataque