Los últimos meses de vida de Junieysis Merlo Espinoza, de 29 años, estuvieron acompañados de una ilusión inocente que era la que le daba alegría en medio del círculo de violencia en el que vivía.
Junieysis vivía en un condominio junto a sus hijas gemelas de 4 años y el padre de las niñas, un hombre de apellidos Ramírez Calvo, de 57 años. Aunque ya no mantenían una relación sentimental, continuaban bajo el mismo techo por las pequeñas.
En medio de esa vida y por medio de la plataforma TikTok, la joven madre conoció a Omar Huete, un joven nicaragüense que vive en Florida, Estados Unidos. Poco a poco, las conversaciones por videollamada se volvieron constantes y el cariño entre ambos creció hasta convertirse en una relación a distancia.
El vínculo entre ambos avanzó con seriedad. A pesar del tiempo que llevaban hablando, nunca se conocieron en persona.
Su primer encuentro estaba planeado para una fecha muy especial: el cumpleaños número 30 de Junieysis, el próximo miércoles 30 de abril.
Ese momento representaba una ilusión importante para ella, una esperanza en medio de la situación tan difícil que atravesaba.
Ariel Merlo, hermano de Junieysis, relató que conocía de la relación, incluso llegó a conversar con Omar por teléfono.
“Ellos tenían más de un año de comunicación, pero nunca se conocieron físicamente. Era la primera vez que se iban a ver, no hubo ningún contacto físico entre ellos”, aseguró.
También confesó que, en un inicio, cuando Junieysis estaba desaparecida, llegaron a sospechar de Omar, creyendo que podría haberla llevado a Estados Unidos. Sin embargo, con el paso de los días, comprendieron que no tenía relación con el caso.
“Se conocieron por TikTok, se enamoraron y tenían mucha confianza. Yo le aconsejé que tuviera cuidado, pero ella se tomó la relación muy en serio.
“Yo sospeché mucho del novio. Cuando se descubrió lo que realmente le ocurrió a mi hermana, me sentí muy mal porque lo juzgué; no pensaba que le había hecho algo, sino que se la había llevado y no le quería decir a su familia”, agregó Ariel.
Limitaciones y control en su entorno
Junieysis solía viajar sola a Nicaragua para visitar a su hijo mayor, de 10 años. Ella no podía llevar a sus gemelas, ya que Ramírez Calvo no le firmaba la autorización para sacarlas del país.
Por esta razón, debía coordinar con familiares, tanto de ella como de Ramírez, para que cuidaran a las niñas mientras realizaba esos viajes.
La última visita que hizo fue en diciembre y en esa ocasión Ariel notó a su hermana muy segura de querer darse otra oportunidad sentimental; señala que su hermana siempre fue responsable con los hijos y por eso quería iniciar otra vida, pero siempre con las hijas a su lado.
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Según la investigación del OIJ, la conversación que pudo haber desencadenado la tragedia fue cuando Junieysis le mencionó a Omar que ya había encontrado una casa y que planeaba mudarse.
“La llamada que ese monstruo (se refiere a Ramírez) escuchó fue cuando mi hermana decía que tenía una casa localizada y que la iba a ir a ver, que se iba a salir de donde vivía”, afirmó Ariel, quien coincide con el OIJ sobre el motivo que enfureció a Ramírez.
Omar siempre se mantuvo en comunicación con las hermanas de Junieysis e incluso les ayudó con los gastos económicos que han enfrentado por el caso de la joven.
“El novio siempre nos comentó sobre las buenas intenciones que tenía con mi hermana, pero uno tiende a desconfiar, porque cuando uno no lo conoce físicamente, no se puede confiar al cien por ciento, pero ahora que pasó toda esta desgracia, él nos llamó y nos apoyó económicamente. Al final demostró lo que decía sentir por nuestra hermana”, manifestó Ariel.
Omar sigue en comunicación con la familia de Junieysis luego de la tragedia; él sigue viviendo en Estados Unidos y no ha hecho planes de viajar a Nicaragua.
Junieysis fue estrangulada el 31 de marzo anterior, su cuerpo fue enterrado y fue hallado el jueves 9 de abril en el condominio Los Pericos, en Salitral de Santa Ana, a 150 metros de la casa en la que vivía con sus hijas menores y el papá de las pequeñas.
Ramírez es el principal sospechoso de este hecho y descuenta un año de prisión preventiva.


