Sucesos

Líderes de diarios solidarios, sospechosos de estafar con comidita, no pueden acercarse a asociación

Juez penal les impide también involucrarse en temas relacionados con APAINDES

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Los diarios solidarios frustraron a gran cantidad de familias necesitadas. Foto: Cortesía (Tomada de Apaindes)

Los líderes de los diarios solidarios que ofrece APAINDES (Asociación pro atención integral del adulto mayor y persona con discapacidad), de San Gabriel de Aserrí, tienen prohibido acercarse a las instalaciones y meterse en temas relacionados con el grupo.

Esas fueron las medidas que les recetó el juzgado penal la noche del miércoles después de que los sospechosos del delito de estafa --un hombre de apellidos Bonilla Flores y una mujer de apellidos Monge Bolaños-- fueran detenidos por el OIJ, la mañana del miércoles, por orden del Ministerio Público.

Este jueves 3 de junio, la Fiscalía Adjunta de Fraudes y Cibercrimen informó: “el caso corresponde al expediente 20-001922-0276-PE, en el que se investiga a dos personas como sospechosas de cometer el presunto delito de estafa”. Luego detalla las medidas cautelares que les pusieron.

Verónica Peña es una de las líderes que apuntó a mucha gente con el interés de ayudarle. Fue ella quien denunció a APAINDES ante el Ministerio Público en nombre de 1.295 familias.

Ella nos contó que varias personas que también denunciaron se han puesto en contacto con ella al enterarse de la detención de los sospechosos y de las medidas cautelares.

La señora dice no saber cuántas personas más han denunciado la situación, sin embargo, aseguró que este viernes 4 de junio se va presentar a la Fiscalía para que le informen qué avances ha habido.

“Esta es una lucha, lo que más lo indigna a uno es que ellos siguen ofreciendo los diarios por ¢12500″, dijo doña Verónica, quien no quiere que más gente caiga.

En La Teja le contamos en marzo lo que ocurria con los diarios. Foto: LT (La teja)
En La Teja le contamos en marzo lo que ocurria con los diarios. Foto: LT (La teja)

Doña Mileny Cubillo, de San Gabriel de Aserrí, aseguró que ella va a estar pendiente y que si se entera que los sospechosos llegan a la asociación, junto a otros vecinos llamará de inmediato a las autoridades. Y harán lo mismo si ven que siguen ofreciendo los diarios.

“Pensar que las autoridades están avanzando en la investigación da un poco de paz. Si algunos, o muchos, pasamos hambre o nos endeudamos para tener esos diarios, esto no se va a quedar así. Ojalá que la gente que no ha denunciado, lo haga”, dijo doña Mileny.

Por ¢10 rojos la gente supuestamente recibía un diario de ¢80 mil. (cortes)

La sospechosa de apellido Monge hizo este jueves una transmisión en vivo por medio de Facebook (el video anduvo en grupos de WhatsApp) y aseguró que no le pusieron ninguna medida cautelar y que se siente feliz de que se investigue.

Es falso que no le pusieron medidas, el Ministerio Público confirmó que sí, como ya les informamos.

En un solo grupo más de 1200 familias denunciaron que no recibieron la ayuda. Foto: Cortesía (cortes)

“Quiero decirles, ahora sí, que gracias a nuestro señor Jesucristo que Apaindes inició una investigación y por eso mi persona renuncia a la junta directiva de Apaindes para no obstaculizar las investigaciones para empezar el proceso. No saben lo que le he pedido a Dios, gracias a Dios tenemos una Constitución y un sistema judicial que les permitan a las personas defenderse, no me voy a volver a dirigir sobre la asociación”, dijo Monge en la transmisión.

“Apaindes no está cerrado, sigue abierto, quiero decirles que no tengo medidas cautelares, no grilletes en mis pies y puedo salir del país si quiero mañana mismo, y puedo regresar, no tengo nada qué esconder, se va a formar una junta directiva, Apaindes no es investigado, sino nosotros (ella y el hombre de apellidos Bonilla Flores)”.

Los dos sospechosos tienen medidas cautelares. Foto: Cortesía (cortesía)

Los diarios solidarios se hicieron “famosos” a principios de agosto del año pasado, cuando la pandemia tenía cuesta arriba a muchas familias.

Apaindes ofrecía paquetes de comida valorados en ¢80 mil en diez rojitos.

En cada paquetico venía arroz, harina, frijoles, azúcar, café, aceite, achiote, sal, latas de atún, lentejas, sopas instantáneas, macarrones, consomé, salsas de tomate preparadas. Además productos de limpieza como papel higiénico, lavaplatos, pastas de dientes, desinfectante, jabón en polvo y cloro.

Mucha gente de distintos lugares del país se apuntó y no recibió nada más que un recibo de pago.

Silvia Coto

Silvia Coto

Periodista de sucesos y judiciales. Bachiller en Ciencias de la Comunicación Colectiva con énfasis en Periodismo. Labora en Grupo Nación desde el 2010.

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