La sala de juicio 4 del Tribunal Penal de Heredia escuchó la mañana de este miércoles el triste testimonio de Marilyn Espinoza, madre de Nadia Peraza, cuyos restos aparecieron en una refrigeradora en Heredia.
Ella estuvo acompañada durante su declaración por un sicólogo de la Oficina de Protección a la Víctima; doña Marilyn no solo reconstruyó el historial de violencia que, aparentemente, sufrió su hija, sino que revivió el último instante en que la vio con vida.
Un abrazo diferente
Aquel 21 de febrero de 2024 quedó grabado en la memoria de la mamá. La última vez que la familia la vio con vida. Ese día, Nadia fue a visitar a su hija de apenas dos años, quien se encontraba bajo la custodia de su abuela debido a las constantes intervenciones del PANI por la violencia doméstica que sufría de su pareja Jeremy Buzano.
“Ese día abrazó más de lo normal a la chiquita”, relató la madre entre sollozos. Nadia, usualmente callada y reservada sobre sus problemas, no pronunció palabras de despedida, pero sus acciones hablaron por ella.
“La abrazó mucho, se me quedaba viendo, pero no decía nada”, recordó Marilyn.
La mamá de Nadia relató que a ella le extrañaba que su hija no llegara a ver a la niña después de ese día porque siempre lo hacía antes de irse a trabajar.
Doña Marilyn le escribía a Nadia para pedirle pañales y también lo hacía uno de sus hijos; le preguntaban dónde estaba.
“A mi hijo Luis le contestó por mensaje con una carita como de que se quedara callado y le mandó algo como si anduviera en la playa”, dijo la señora.
La mamá hasta llamó al trabajo de Nadia donde no regresó, y al preguntarle por mensaje a Nadia le contestó que había conseguido otro trabajo y que iba a volver el siguiente fin de semana a ver a la niña.
“Yo tenía el libro de vacunas de la chiquita; le escribí para decirle que lo ocupaba y me contestó que yo lo tenía”, declaró la mamá; esas cosas la hacían pensar que Nadia estaba bien y que iba a volver.
La mamá comentó que ella pensó que Nadia se había ido a la playa con sus amigas.
Nadia contestaba los mensajes de todos, pero no las llamadas.
En el juicio, Buzano está acusado de femicidio, estafa y de suplantación de identidad por hacerse pasar por Nadia, contestar sus mensajes y usar sus redes sociales.
Doña Marilyn relató cómo presuntamente el sospechoso seguía respondiendo los mensajes de texto de la familia desde el celular de la víctima.
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Los días pasaron y Nadia no llegaba, por lo que la mamá se fue a buscarla en la casa donde ella abrió la puerta; ahí encontró a Buzano que la dejó pasar.
“Yo pensé que la tenía amarrada en la casa; cuando íbamos a salir, nos quedamos viendo una refrigeradora blanca, grande, normal; la tenía con mucha ropa en la puerta. Él se puso de espalda a la refri y estaba muy nervioso”, detalló Marilyn.
Bolsas negras y una confesión de “resignación”
Hacia el final de su declaración de la mañana, porque seguirá por la tarde, Marilyn recordó un detalle: Jeremy le pidió dinero para comprar “bolsas plásticas negras”, alegando que se iba a mudar.
Al mismo tiempo, el sospechoso fingía ante la familia que ya se había “resignado” a que Nadia los hubiera abandonado.
“Un día (Jeremy) me dijo: Yo la llamé (a Nadia) y me contestó un hombre que me dijo que dejara en paz a la güila”, dijo.
A la 1:30 p.m, doña Marilyn seguirá su testimonio.




