Rocío Sandí.3 marzo

Durante febrero en el país se registraron 465 temblores, 100 más que los que se dieron en enero cuando se dieron 365.

En un informe hecho por el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori), se indica que en su mayoría los sismos se dieron a lo largo de fallas locales activas en el Valle Central.

La zona su es una de las más activas en cuanto a sismos. Foto Alfonso Quesada / Archivo.
La zona su es una de las más activas en cuanto a sismos. Foto Alfonso Quesada / Archivo.

También se movió el piso a lo largo del Pacífico central, frente a las costas de Esterillos y hacia el sur, frente a las costas de Uvita de Puntarenas debido al proceso de subducción de la placa del Coco por debajo de la microplaca de Panamá.

Otro lugar con actividad importante durante el mes pasado fue la región bajo San Vito de Coto Brus, con movimientos que también fueron producto del proceso de subducción de la placa del Coco.

El día sísmicamente más activo fue el tres con un total de 43 meneones, mientras que el de mayor magnitud ocurrió el día 13 a las 1:23 de la madrugada, con una intensidad de 4.7 grados y una profundidad de 15 kilómetros. El temblor se dio 54 kilómetros al sureste de Quepos, Puntarenas.

Un total de ocho sismos con magnitudes mayores a 1.8 grados fueron reportados como sentidos en diferentes partes del territorio nacional.

Bajo la lupa

A raíz de una seguidilla de temblores de hasta cuatro grados que afectó comunidades de Santa Ana, Escazú y Acosta en algún momento del 2018, los expertos iniciaron una vigilancia en esas zonas para determinar a qué se debían.

Esos enjambres, que también se presentaron en Moravia, Aserrí y algunas regiones de Cartago, revelan la posibilidad de sismos mayores en zonas pobladas del Valle Central.

El 2 de abril de 1983 un terremoto de 6.3 grados dejó una persona muerta y mucho daños materiales. Foto: Grupo Nación.
El 2 de abril de 1983 un terremoto de 6.3 grados dejó una persona muerta y mucho daños materiales. Foto: Grupo Nación.

Esos temblores despertaron el interés de los funcionarios del Ovsicori quienes empezaron a investigar de lleno las fallas en la zona, a sabiendas de que existen secciones con deslizamientos internos, dentro de la corteza, los cuales pueden presionar otros bloques y facilitar que ocurra un sismo.

Aunque es imposible determinar cuándo va a ocurrir un terremoto y en qué lugar, los científicos cuentan con algunos parámetros, como el llamado periodo de retorno, es decir, la repetición de sismos fuertes cada cierto tiempo.

Cada 40 años un terremoto ha golpeado a Golfito, el último ocurrió en 1983 (6,3 grados), por lo que en los próximos cinco años podría ocurrir un sismo de gran magnitud en el sur del país, así lo estiman los científicos del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori).

Los especialistas aseguran que en esa una zona hay mucha energía acumulada por lo que se espera que el próximo fenómeno fuerte, el cual no se puede predecir una fecha exacta, sería superior a los 7 grados y se daría cerca de Burica, en el cantón de Golfito, zona fronteriza con Panamá.

Los registros históricos detallan que terremotos de esa magnitud se originaron en la zona sur en 1853, 1904, 1941 y el último el 2 de abril de 1983, un Sábado Santo. En el 2023 se cumplen las cuatro décadas, pero el terremoto podría ocurrir antes o después de esa fecha.

35 años han pasado desde el último terremoto de la zona sur.