Alejandra Portuguez Morales.15 abril

Rastros de acelerantes, como gasolina, fue parte de lo que encontraron los perros adiestrados de la Unidad Canina del OIJ en la entrada principal de la cuartería que se quemó en La Carpio, La Uruca.

Andrés Hernández, bombero de la Unidad de Investigación y Prevención de Incendios, confirmó el hallazgo y dijo que esta situación fue la que limitó que todas las personas que estaban dentro de la vivienda pudieran salir a tiempo.

“Hay marcas y evidencias que indican que efectivamente en ese lugar se inició el fuego, prácticamente en la entrada donde está el portón principal y, obviamente, eso lo que provocó fue que se obstruyera la posibilidad de salida de quienes estaban más adentro”, dijo Hernández.

Los perros de la Unidad Canina del OIJ encontraron varias marcas de acelerantes. Fotografía: José Cordero
Los perros de la Unidad Canina del OIJ encontraron varias marcas de acelerantes. Fotografía: José Cordero

El investigador indicó que también se encontraron acelerantes en otros puntos de la estructura.

“Le tocará al OIJ continuar con la investigación y ofrecer sus resultados, pero sí está claro que es anómalo, nadie rocía combustible en un vehículo y el portón de una casa sin ninguna intención, para nosotros es un indicio demasiado claro”, agregó Hernández.

Henry Morales, otro integrante de esa unidad de investigaciones, mencionó que el perro hizo varias marcas entre el portón y la cochera.

“Se recogieron varias muestras y vamos a esperar los resultados del laboratorio forense”, dijo Morales.

Las autoridades analizaron el sitio durante 8 horas y ahora solo esperan los resultados forenses. Fotografía: José Cordero
Las autoridades analizaron el sitio durante 8 horas y ahora solo esperan los resultados forenses. Fotografía: José Cordero

Él explicó que la Unidad Canina junto con los investigadores judiciales se encargaron del peritaje en el uso de acelerantes, así como el levantamiento de los cuerpos, además del análisis policial de la casa; mientras que los bomberos hicieron análisis de marcas y patrones de el fuego.

Algunos vecinos mencionaron que las llamas se concentraban en donde el dueño de la propiedad guardaba una buseta que tenía poco tiempo de haber comprado.

La fatalidad ocurrió la madrugada del sábado anterior y murieron siete personas identificadas preliminarmente como: Orlando León Castillo, de 75 años; Melany Chamorro Molina, de 23; Grace Molina Fernández, de 50; Brainer Loría Chamorro, de 2 años; Ines Lara Carmona, de 31; Keila Lara Carmona, de 3 años y un hombre al que solo identifican como Rafael.

Otras siete personas sobrevivieron al escapar por la construcción de un segundo piso y huir por un hueco en unas latas de zinc.