Rocío Sandí.19 junio

Hace diez años el policía Nardy Álvarez Campos quedó ciego porque una enfermedad atacó su vista.

En medio de mucho dolor y confusión, la llegada de su segunda hija se convirtió en una luz que lo llevó a aprender que en la vida también se puede ver con el corazón.

El policía Nardy Álvarez quedó ciego hace diez años y se convirtió en un ejemplo de superación. Foto: MSP.
El policía Nardy Álvarez quedó ciego hace diez años y se convirtió en un ejemplo de superación. Foto: MSP.

El oficial se ha adaptado a su nueva condición y se ha convertido en un ejemplo de superación para quienes lo conocen. Actualmente es el encargado de las comunicaciones internas y externas de la seguridad en Casa Presidencial, donde desempeña funciones como la de radioperador y telefonista.

“Cuando me descubrieron la retinosis pigmentaria fue muy duro porque el médico me dijo que no había medicina ni cura para eso. Inevitablemente me iba a quedar ciego y sentí que el mundo se me vino encima", explica.

“Tuve la necesidad de acercarme a Dios porque si no era de la mano de Él no iba a poder salir adelante. Mi esposa y mi suegra fueron un gran soporte para mí, ellas me llevaron a buscar ayuda al Centro Nacional de Educación Helen Keller y ahí recibí atención psicológica y capacitaciones”.

Al principio, Nardy lloraba cuando pensaba en la idea de que tendría que usar un bastón, pero poco a poco fue asumiendo su condición y se adaptó a su nueva realidad con optimismo.

El uniformado dice que su familia es su principal motor. Foto: MSP.
El uniformado dice que su familia es su principal motor. Foto: MSP.

“Cuando me vi en esa situación no tuve más opción que aceptarme y luchar para seguir con mi vida. Como parte de mi terapia empecé a practicar deportes, primero salía a correr y ahora hago lanzamiento de disco e impulsión de bala”, cuenta.

Su familia es su motor

Álvarez tiene 15 años de casado y asegura que su esposa Adriana ha sido incondicional y amorosa en todo momento.

“Cuando perdí la vista mi hijo mayor, Paulo, tenía cuatro años, a él sí lo conocí. Debido a mi enfermedad mi esposa y yo decidimos no tener más hijos porque es hereditaria; sin embargo, años después mi esposa quedó embarazada.

“Ahora mi hijo tiene catorce años y mi chiquita Fabiola tiene siete, a ella solo la he visto con los ojos del corazón, ellos y mi esposa son una bendición para mí”, afirma.

El oficial contó también que en noviembre de este año se graduará como abogado y coronará uno de sus sueños más grandes.

El valiente ha ganado más de 40 medallas y trofeos en los deportes que practica. Foto: MSP.
El valiente ha ganado más de 40 medallas y trofeos en los deportes que practica. Foto: MSP.

Pero los proyectos de este ejemplar policía siguen. A inicios de junio ganó una medalla de oro en lanzamiento de disco y plata en impulsión de bala en el Open Panamericano de Paratletismo en Lima, Perú.

Eso le permitió confirmar su marca para representar al país en los juegos VI Juegos Parapanamericanos, que se realizarán del 23 de agosto al 1 de setiembre de este año y que servirán de clasificación para los Juegos Paralímpicos de 2020 en Tokio.

El atleta ha participado en torneos en Estados Unidos, El Salvador, Perú, Panamá, Guatemala, Canadá, Nicaragua y Colombia.

Dice que se siente orgulloso de lo que ha logrado pese a los obstáculos que ha enfrentado y motiva a las personas que están pasando por situaciones difíciles a luchar por alcanzar sus metas.

Nardy Álvarez, policía que perdió la vista: “Cuando me enfermé cuidaba la casa de Óscar Arias y me recomendaron pensionarme, pero me adapté y pude seguir trabajando”.