Jeremy Buzano Paisano fue condenado a 79 años de cárcel por el atroz femicidio de su expareja Nadia Peraza Espinoza, la joven que fue descuartizada y cuyos restos fueron hallados dentro de una refrigeradora que antes usaban para guardar sus alimentos.
Este viernes, durante la lectura de la sentencia contra Buzano, salieron a la luz detalles muy macabros y desgarradores, como el hecho de que muchas partes del cuerpo de la muchacha nunca fueron encontradas.
Así lo indicó el juez Guillermo Arce, quien fue el encargado de explicar por qué encontraron a Jeremy responsable del atroz crimen de Nadia, ocurrido el 23 de febrero del 2024.
Una de las situaciones que más llamó la atención de todos los presentes en la sala de juicio de los Tribunales de Heredia es que una de las partes del cuerpo de Nadia, que muchas personas consideran de las más importantes, nunca fue encontrada por las autoridades, pese a que Buzano conservó la gran mayoría de los restos de la muchacha consigo.
“De Nadia se encontró muchas partes de su cuerpo, pero usted sabe bien, Jeremy que no se encontraron todas. ¿Dónde está el corazón de Nadia? ¿Por qué solo se recuperaron 58 gramos de pulmón? ¿Dónde está el resto de los pulmones de Nadia, los riñones, los otros órganos internos? ¿Por qué no aparecieron? (...) ¿Dónde quedaron esas partes que no estaban en el cuerpo? El porqué y el dónde, solo usted tiene la respuesta”, dijo el juez Arce.
En cuanto al motivo por el que Buzano siguió conservando los demás restos de Nadia dentro de la refrigeradora, la cual se llevó del apartamento en que vivían, en Bajo Los Molinos, en San Rafael de Heredia, a la casa de un amigo en San Pablo de Heredia, el juez explicó que llegaron a la conclusión de que esto fue una especie de ritual para Buzano.
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“¿Por qué no sencillamente desaparecerla teniendo tanta oportunidad?, ¿por qué no tirar la refrigeradora en algún lado?, ¿por qué dejárselos (los restos) con usted?, a usted no le importaba que lo descubrieran (...) No se trató simplemente de darle muerte, fue casi que un ritual de control y dominación sobre lo que quedaba de ella, era seguir controlando y dominando su cuerpo, sus tarjetas, sus teléfonos, sus redes sociales, los recuerdos, porque no solo fue un acto criminal, fue un acto criminal y misógino”, explicó el juez.


