La tragedia que cobró la vida de Yesenia Vargas Salazar, de 53 años, no solo enluta a una familia cartaginesa, sino que revive un dolor profundo que ya habían enfrentado años atrás.
Vargas falleció este viernes tras permanecer hospitalizada luego de ser atropellada el jueves en Caballo Blanco de Cartago, cuando un vehículo perdió el control al pasar sobre una alcantarilla sin tapa, por lo que la impactó mientras ella esperaba en una parada de autobuses.
Sin embargo, la escena de esta nueva tragedia guarda un vínculo desgarrador para la familia. Según allegados, el sitio del accidente se ubica muy cerca de donde, en 2017, murió Luis Diego Moya Vargas, de 23 años, hijo de doña Yesenia.
“A esta familia la vuelve a golpear la tristeza. Ya habían pasado por un dolor muy grande y ahora enfrentan otra pérdida devastadora”, expresó una allegada.
El 13 de mayo del 2017, alrededor de las 2 de la madrugada, Luis Diego viajaba en bicicleta desde Paraíso hacia Cartago cuando fue atropellado por un camión en San Rafael de Oreamuno.
Según la investigación de ese momento, el joven habría salido de una calle secundaria hacia la vía principal, sin percatarse de la señal de alto.
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Para quienes conocieron a doña Yesenia, era una madre entregada a sus cuatro hijos, que tras aquella pérdida continuó esforzándose por salir adelante junto a su familia.
Las autoridades investigan las circunstancias del accidente ocurrido esta semana.
En redes sociales, varias personas comentaron que la misma tapa de la alcantarilla ha sido robada varias veces y que ya colocaron otra en el sitio del accidente.
Entre los comentarios también dicen que los carros por esa calle viajan a alta velocidad.

