Rocío Sandí.1 septiembre
Los daños materiales fueron elevados. Foto: Édgar Chinchilla.
Los daños materiales fueron elevados. Foto: Édgar Chinchilla.

Un trailero de apellido León vivió una tarde muy intensa este sábado ya que además de ser mordido por una culebra, sufrió un accidente de tránsito.

Él salió cargado con piña de Santa Fe de Los Chiles y se dirigía a una planta localizada en San Rafael de Río Cuarto. Cuando estaba a escasos 500 metros de llegar a la entrada de la planta, sintió ganas de orinar, por lo que se detuvo y se bajó del tráiler a hacer la necesidad.

Desafortunadamente, en ese momento una culebra terciopelo lo mordió en la pantorrilla derecha.

Del susto, León se subió de nuevo al vehículo y se encaminó a su destino, con la intención de llegar a la planta y pedir ayuda, pero luego de avanzar 200 metros, se desmayó.

El tráiler se salió de la calle y la carreta en la que llevaba la carga de piña volcó, por lo que el producto quedó tirado sobre la calle.

Unos lugareños buscaron la serpiente y la mataron. Foto: Édgar Chinchilla.
Unos lugareños buscaron la serpiente y la mataron. Foto: Édgar Chinchilla.

Otro trailero que pasó por el lugar del accidente auxilió a León. Un buen samaritano llevó al herido en un carro particular al Hospital San Carlos. De camino una ambulancia se lo topó, por lo que hicieron un trasbordo.

Los médicos que atendieron a León dijeron que se está recuperando satisfactoriamente.

Unos lugareños buscaron a la culebra y le dieron muerte, ya que querían evitar que mordiera a otras personas en el futuro.

Las terciopelo viven en Centroamérica y en el norte de Sudamérica y es común que busquen lugares cercanos a la casas. Llegan a medir hasta 2.30 metros de largo.

Esta especie es principalmente nocturna, por lo que durante el día acostumbra a esconderse entre las hojas o las raíces de los árboles.

2.30 metros llegan a medir las terciopelo
La calle estuvo cerrada durante horas por el montón de piñas que quedaron en la calle. Foto: Édgar Chinchilla.
La calle estuvo cerrada durante horas por el montón de piñas que quedaron en la calle. Foto: Édgar Chinchilla.