La esperanza de encontrar con vida a Alejandro Calderón Hernández, de 42 años, conocido cariñosamente como Nano, reunió este martes por la noche a decenas de vecinos en Bajo Los Molinos de San Rafael de Heredia.
Desde las 7:30 p. m., los lugareños participaron en una emotiva vigilia realizada en las afueras de la iglesia católica de la comunidad para pedir por la pronta aparición del costarricense, desaparecido en Bogotá, Colombia.
Una comunidad unida por Nano
Con velas encendidas, flores y mensajes de apoyo, vecinos y amigos se congregaron para acompañar a la familia en medio de la incertidumbre.
María Eugenia Contreras, una de las vecinas de Nano, manifestó que mantienen la esperanza de recibir pronto noticias positivas.
La actividad estuvo marcada por oraciones y muestras de solidaridad hacia los familiares del herediano.
“Todo el mundo lo quiere”
Daniel Sánchez, otro vecino de la comunidad, aseguró que conoce a Nano y a su familia desde hace muchos años.
“Espero que todo sea para bien, son gente muy buena en el barrio, todo el mundo lo quiere y ojalá que todo salga bien”, expresó Sánchez mientras participaba en la vigilia.
Según comentó, la familia es ampliamente apreciada en la comunidad por ser trabajadora y respetada por sus vecinos.
La última llamada
La última comunicación que Alejandro tuvo con sus allegados ocurrió el viernes 29 de mayo.
Ese día les informó a sus familiares que iba a salir a comer pizza mientras permanecía hospedado en un hotel de la capital colombiana.
Trascendió que él se hospedó en Santa Fe de Bogotá, una zona considerada como problemática y de alta inseguridad.



