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Hollywood se pelea contra la IA para proteger empleos, voces y rostros

La relación entre Hollywood y la Inteligencia Artificial (IA) pasó de la curiosidad tecnológica a una guerra abierta por empleos, derechos de imagen y propiedad intelectual

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La industria de Hollywood atraviesa una de las transformaciones más tensas y polémicas de los últimos años debido al crecimiento acelerado de la inteligencia artificial, una tecnología que ya comenzó a modificar la forma en que se crean películas, series, efectos especiales y hasta interpretaciones actorales completas.

El conflicto dejó de ser una simple discusión tecnológica y se convirtió en una batalla por dinero, derechos y empleos.

La preocupación explotó públicamente durante las históricas huelgas de actores y guionistas en 2023, cuando sindicatos denunciaron que varios estudios pretendían utilizar herramientas de IA para reemplazar parte del trabajo humano y abaratar costos de producción.

Desde entonces, la pelea no se detuvo y hoy involucra a actores, directores, plataformas tecnológicas y gigantes del entretenimiento como Disney, Universal Pictures y Warner Bros. Discovery.

Más de 700 artistas y creativos firmaron recientemente un manifiesto contra el uso descontrolado de IA dentro de la industria.

Según Infobae, entre los nombres más reconocidos aparecen Scarlett Johansson, Cate Blanchett y Joseph Gordon-Levitt, quienes sostienen que el contenido humano está siendo utilizado sin autorización para entrenar plataformas tecnológicas.

Huelga en Hollywood
Huelga en Hollywood

Uno de los mayores temores en Hollywood tiene que ver con la pérdida de trabajo.

La IA ya es capaz de generar imágenes hiperrealistas, doblajes automáticos, efectos visuales, voces sintéticas y borradores completos de guiones.

Eso comenzó a afectar directamente a editores, coloristas, artistas de efectos especiales, asistentes de producción, personal de doblaje y transcriptores.

En algunos casos, los estudios ahora contratan guionistas únicamente para corregir textos creados previamente por software, reduciendo semanas de trabajo y disminuyendo salarios.

Los trabajadores independientes también denuncian que las tarifas bajaron debido a que la automatización permite producir contenido más barato y rápido.

La situación incluso alcanza a los actores secundarios y extras.

Varias compañías comenzaron a escanear digitalmente cuerpos y rostros para reutilizarlos posteriormente en escenas generadas por computadora sin necesidad de volver a contratar a las personas originales.

Esto provocó enorme preocupación dentro del gremio artístico, ya que muchos consideran que la IA podría terminar reemplazando completamente ciertos puestos actorales en los próximos años.

La cantante estadounidense Taylor Swift actúa en el escenario durante la gira "The Eras Tour" en el estadio Hard Rock de Miami Gardens, Florida, el 18 de octubre de 2024.
Celebridades comenzaron a registrar legalmente sus voces y rostros para evitar clonaciones digitales. (CHANDAN KHANNA/AFP)

Otro de los grandes conflictos tiene relación con la identidad digital.

La IA actualmente puede copiar voces, expresiones faciales y movimientos humanos mediante tecnologías conocidas como deepfakes o clonación digital.

Por esa razón, celebridades comenzaron a proteger legalmente su imagen.

De acuerdo con información publicada por Wired, actores como Matthew McConaughey y artistas como Taylor Swift registraron oficialmente sus voces, frases icónicas y apariencia para defenderse ante posibles imitaciones creadas con Inteligencia Artificial.

La preocupación principal es que plataformas tecnológicas puedan generar anuncios, canciones, películas o campañas utilizando versiones digitales de artistas reales sin consentimiento ni pago de regalías.

Frente al crecimiento del problema, Hollywood comenzó a impulsar herramientas de protección.

Una de las iniciativas más importantes es el llamado Human Consent Standard, respaldado por figuras como George Clooney, Meryl Streep, Tom Hanks, Viola Davis, Javier Bardem y Steven Soderbergh.

Según explicó Wired, el sistema funciona mediante un registro llamado “Consent ID”, donde las personas pueden indicar si autorizan, restringen o prohíben completamente el uso de su voz, rostro, movimientos o trabajos creativos por parte de sistemas de IA.

La herramienta opera de forma similar al archivo robots.txt utilizado en internet, pero aplicado a identidades humanas y propiedad intelectual.

La actriz Emma Thompson aseguró, según reportó Wired, que “en este momento, la IA simplemente nos está robando a todos”, durante el lanzamiento del proyecto.

Por su parte, Cate Blanchett sostuvo que “para que los humanos puedan mantenerse al frente de estas tecnologías, el consentimiento debe ser la prioridad”, también de acuerdo con Wired.

La batalla ya llegó a tribunales.

Grandes estudios como Disney, Universal y posteriormente Warner Bros. Discovery presentaron demandas contra plataformas de IA como Midjourney, acusándolas de utilizar obras protegidas para entrenar algoritmos capaces de generar imágenes y escenas similares a películas reales.

Los estudios sostienen que las plataformas crean “copias infinitas” de contenido protegido sin pagar licencias ni pedir autorización.

Por ahora, la pelea continúa creciendo y ya dejó claro que el futuro del cine no dependerá únicamente de cámaras, actores o directores, sino también de quién logre controlar el avance de la inteligencia artificial.

Tilly Norwood, la actriz virtual creada con inteligencia artificial, desató un intenso debate en Hollywood.
Tilly Norwood, la actriz virtual creada con inteligencia artificial, desató un intenso debate en Hollywood. (Variety/Variety)
Hillary Chinchilla Marín

Hillary Chinchilla Marín

Periodista de Teleguía con experiencia en diversas áreas de la comunicación. Cuenta con una Licenciatura en Periodismo deportivo y un bachillerato en Periodismo de la Universidad Federada San Judas Tadeo. Sumando experiencia profesional desde el 2016.

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