El famoso actor venezolano Hendrick Bages protagonizó una de las reacciones más emotivas que dejó la jornada informativa tras confirmarse la captura de Nicolás Maduro.
Un llanto de felicidad que se volvió viral
Tras conocerse la información difundida por las cuentas oficiales del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, el protagonista de “Somos Tu y Yo” publicó un video en sus redes sociales en el que aparece llorando en el suelo, visiblemente desbordado por la emoción. Lejos de tratarse de un momento de angustia, el actor dejó claro que se trataba de un llanto de felicidad y alivio.
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“Se acabó ese pedo, no lo puedo creer, se acabó, se acabó, por fin se acabó”, expresó entre lágrimas, mientras reaccionaba a la noticia que, según el reporte periodístico, marcaba un giro histórico para Venezuela.
En el video, Bages dedicó su reacción a las personas que han sufrido durante años las consecuencias de la crisis venezolana.
“Bien Venezuela, esto es por todos los caídos, por todos los presos, por los enfermos, por las familias separadas, por todos los muertos, por toda el hambre”, dijo con la voz quebrada.
El actor, quien reside fuera de Venezuela desde hace varios años, también expresó su deseo de regresar al país, asegurando que durante mucho tiempo no le fue posible ingresar.
“Se acabó, marico, voy a ir a Venezuela”, añadió, visiblemente emocionado.
El anuncio fue realizado por Donald Trump a través de sus plataformas oficiales, lo que provocó una inmediata reacción internacional y un fuerte impacto en la opinión pública venezolana, tanto dentro como fuera del país.
La reacción de Hendrick Bages se enmarca en su historial de activismo y pronunciamientos públicos sobre la situación política de Venezuela, tema sobre el cual ha sido especialmente vocal en redes sociales en los últimos años. Su video se viralizó rápidamente, convirtiéndose en una de las expresiones más intensas del impacto emocional que generó la noticia entre miembros de la diáspora venezolana.
El momento quedó registrado como una escena de desahogo colectivo, donde el llanto no fue de dolor, sino de esperanza acumulada tras años de distancia, frustración y expectativa por un cambio en el país sudamericano.
Nota realizada con ayuda de IA


