La paratleta costarricense Amalia Ortuño no se rinde y, mientras se somete a un fuerte tratamiento médico para frenar el avance de su enfermedad, diagnosticada el año pasado, sigue entrenando, compitiendo y llevando un mensaje de resiliencia que inspira a miles de personas dentro y fuera del deporte.
En el marco de la Conmemoración del Día Internacional de la Mujer, Ortuño, campeona del mundo seis veces en crossfit adaptado, conversó con La Teja para compartir su historia de fortaleza. Hace diez años, un dolor en la cadera marcó el inicio de una lucha que cambiaría su vida y tras varias cirugías y años de incertidumbre, el año pasado finalmente supo que tiene una enfermedad rara.
En medio del tratamiento recibió autorización médica para competir en los Juegos Paranacionales Limón 2026, donde logró mejorar sus marcas personales y establecer un nuevo récord nacional. En bala logró una marca de 6.59 metros y 19.39 metros en disco, lo que le permitió dejarse las preseas doradas en la categoría F56.
Lista para la competencia
- ¿Cómo se encuentra tras conocer el diagnóstico de su enfermedad?
Yo empecé con mi discapacidad hace 10 años; sin embargo, no sabíamos exactamente por qué se estaba produciendo. El año pasado llegamos al diagnóstico de la enfermedad y empezamos a buscar opciones para tratar de frenar la enfermedad.
Actualmente recibo tratamiento inmunológico y biológico y los primeros 2 meses han sido pesados porque el tratamiento es bastante agresivo, al igual que mi enfermedad que es muy agresiva.
Tengo una enfermedad rara, llamada polineuropatía inmune mediada, y se da por un anticuerpo específico que se llama IgG anti-ASLO GM1, y recibo infusiones de un medicamento que se llama inmunoglobulina.
- ¿Y cómo la ha pasado conforme recibe el tratamiento?
Los tratamientos tienen efectos secundarios, conforme se vaya aplicando más el tratamiento, la idea es que el cuerpo se vaya acostumbrando un poco, pero los iniciales han sido muy fuertes para tratar de atacarlo lo más agresivamente posible.
Entonces, el cuerpo ha tenido efectos secundarios presentes que son bastante fuertes y duran varios días, entonces ha sido como muy cansado, digamos, en el sentido de que han habido muchos días seguidos en que me he sentido mal.
Ahora que ya pasamos como la primera etapa, digamos, que fue como la más dura, la idea es ya poder ir controlando un poco más esos efectos o que no sean tan pesados porque ya solamente es una vez al mes que se aplica el tratamiento. Entonces, sí, son como cuatro o cinco días que me siento como bastante mal y ya después de eso empiezo poco a poco a recuperar y ya empiezo a hacer vida normal hasta el próximo tratamiento.
- Hablemos de su primera vez en los Juegos Paranacionales...
Esta experiencia fue interesante, fue muy bonita. Yo quería mucho ir porque como estaba en todo ese tema del tratamiento quería como un descanso mental.
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No tenía tanta intención de ir a tener una buena marca o de ir como por buscar algo así, porque sabía que estaba en medio del tratamiento y bueno, el doctor me dio la oportunidad de poder ir. Entonces, pues fui a tratar de distraerme y disfrutar muchísimo y al final tuvimos un muy buen resultado logrando mejorar mi marca personal en ambas pruebas y haciendo nuevo récord nacional.
- ¿Cuánto ha cambiado Amalia en los últimos 10 años?
La verdad es que soy una persona completamente diferente. Primero desde el simple hecho de aceptar mi condición actual, no fue fácil. En un inicio estuve en una negación, en una etapa en la que yo no quería aceptar tener que hacer lo que yo más amaba en mi vida, que era el deporte, de una manera adaptada o en silla de ruedas.
Después de eso, ya poco a poco en el proceso empecé a aceptar mi condición y mi discapacidad y empecé a entender que realmente era una oportunidad que la vida me estaba dando para seguir haciendo lo que yo tanto amaba.
Pero también fue algo muy lindo porque he podido ir abriendo un camino para otras personas, para personas con y sin discapacidad, que también se den cuenta de que pueden hacerlo y cambiar un poquito la mentalidad de las personas sobre la discapacidad.
Aunque tengamos una adaptación en la vida, eso no significa que somos menos que nadie o más que nadie. Somos personas sumamente capaces, somos atletas de alto rendimiento que entrenamos igual que cualquier otro atleta de rendimiento.
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- ¿Y qué se viene a nivel deportivo para este año?
Este año empezamos con lo que es el ciclo paralímpico con miras a Los Ángeles 2028. La primera competencia que vamos a tener es en los próximos meses, más o menos como en abril y después de eso la idea es poder hacer algunas competencias preparatorias, para la meta principal que son los Juegos Paracentroamericanos y del Caribe, que son a fin de año.
Con respecto al crossfit, la idea es poder ir al Campeonato Europeo, que es en setiembre, en Barcelona. Este año no pude competir en el Campeonato Mundial porque las fechas me chocaban con los tratamientos y la verdad es que no era un momento adecuado para poder hacer el clasificatorio.





