El esperado clásico de leyendas entre el Real Madrid y el FC Barcelona, disputado este sábado en el Estadio Nacional y que inició a las 6 p.m., comenzó con un momento cargado de respeto y emoción.
Antes de que rodara el balón, jugadores, cuerpo técnico y aficionados guardaron un minuto de silencio en memoria de Manuel Bueno Cabral, exjugador del Real Madrid, quien falleció a los 86 años.
LEA MÁS: Bryan Ruiz habló de manera muy sincera sobre la salud de su esposa, Carolina Jaikel
La noticia de su muerte trascendió horas antes del encuentro y motivó el homenaje en un escenario que reunió a varias glorias del club blanco.
LEA MÁS: Periodista de Teletica Deportes anuncia que espera bebé
Según detalló el medio español Marca, Bueno fue un talentoso jugador zurdo que brilló en el equipo merengue, aunque muchas veces estuvo a la sombra de otra leyenda, Paco Gento. Defendió la camiseta blanca entre 1959 y 1971, periodo en el que disputó 119 partidos oficiales y anotó 27 goles.
Durante sus 12 temporadas con el club, levantó un impresionante palmarés: dos Copas de Europa, una Copa Intercontinental, ocho Ligas y dos Copas de España.
El propio Real Madrid C. F. confirmó su fallecimiento mediante un comunicado oficial en el que lamentó profundamente la partida de quien consideran una de sus grandes leyendas.
“El Real Madrid C. F., su presidente y su junta directiva lamentan profundamente el fallecimiento de Manolín Bueno, una de las grandes leyendas del Real Madrid. (…) El Real Madrid hace extensivas sus condolencias a todo el madridismo. Descanse en paz”, expresó el club.
El fútbol, en su caso, fue herencia familiar. Su padre fue portero del Sevilla en primera división y, aunque la familia residía en Cádiz, nació el 5 de febrero de 1940 en Sevilla, donde fue bautizado en la parroquia de San Román. Creció en un entorno completamente ligado al balón, incluso con vínculos laborales y residenciales en el antiguo estadio del Cádiz.
Fue precisamente tras una destacada temporada con el Cádiz, que el Real Madrid puso sus ojos en él, iniciando así una etapa que marcaría su vida.
Entre sus momentos memorables figura la histórica remontada europea en noviembre de 1971 ante el Wacker Innsbruck, en la Recopa, donde fue uno de los goleadores junto a Toni Grande, en lo que quedó registrado como la única remontada del Madrid en Europa fuera de casa en aquella época.
El homenaje en Costa Rica recordó que, aunque pasen los años, las leyendas no se olvidan.



