Esteban Sirias es uno de esos jugadores que quedarán para siempre en la memoria de la afición de Liberia, por lo que significaron aquellos goles en el 2009 con los que los pamperos, primero, acabaron con Saprissa y su pentacampeonato y después liquidaron al Herediano en su propia casa, para ganar la primera estrella del club en su historia.
Sirias supo lo que fue jugar en clubes grandes como Alajuelense, sumado a la Selección Nacional de Costa Rica y luego, tras su retiro del fútbol, el ágil lateral ha pasado por diversas etapas.
Ángel Esteban está viviendo en Lepanto, Puntarenas, pero cuenta que años atrás tuvo unos negocios de carne, los cuales tuvo que dejar de lado cuando se vino la pandemia en el 2020.
“En su momento tuve un negocio de carnes, de cortes finos, pero llegó la pandemia y tuve que irme a Estados Unidos porque sí me afectó bastante, pero al final dejé eso”, comentó Sirias, quien ahora está en un nuevo proyecto trabajando con jóvenes en la formación de jugadores.
“Estoy en un proyecto ligado al fútbol con una academia peninsular, acaparando todo lo que es desde la U-6 hasta la 7, todo lo que es esa liga menor en el fútbol, además de que estuve en Santa Cruz, en la ADG y en Jicaral trabajando con las menores”, afirmó.
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Sirias confesó que tiene un sueño por cumplir y es llegar a ocupar el banquillo como entrenador.
“Es uno de mis sueños, esperando en Dios en algún momento poderlo cumplir, vamos paso a paso, pero sigo trabajando en las menores. Estuve en Jicaral, en la U-20 de asistente, también de asistente en primera con Yosimar y, bueno, pues obviamente llegará en el tiempo de Dios, espero que me dé la oportunidad de dirigir”.
“Por ahora estoy con este proyecto de las menores, pero por ahora, pues no sé qué tiene Dios para mí, a ver si me pone algo, otra cosa que no sea de fútbol”, acotó.
Sirias ve cosas de aquel Liberia campeón en este presente
Sirias sabe bien lo que es ser un jugador de éxito con títulos, siendo ese del 2009 en Liberia uno muy especial, es por esto que menciona que ve cosas semejantes de aquel equipo con el actual. Además, ganó cuatro títulos nacionales con Alajuelense, dos Uncaf y la Concacaf de 2004.
“Veo como similitud que hay un equipo muy unido, una familia, muy compactos, serenos, maduros, pese a tener tantos jugadores jóvenes; creo que es lo que más observo, además de un pueblo muy unido con el equipo, y eso pesa mucho en un camerino, pesó en el de nosotros que estábamos tan unidos que sentíamos esa sinergia de que íbamos a ser campeones y eso se ve desde afuera”, afirmó.
Con respecto a cómo se vive el ambiente en las cercanías del pueblo liberiano, Sirias relata que hay un positivismo por los grandes resultados.
“En su momento fue la primera vez, fue una locura, una fiesta, duró creo que varios días antes de incluso llegar a la final y se mostró esa unión del pueblo, y ahora se está viviendo eso en el pueblo liberiano. Esa alegría se les transmite a los jugadores, yo creo que tienen muchas posibilidades”, relató Esteban.
Un héroe muy recordado en ese pueblo
Sirias fue clave en ese cetro histórico del 2009, y es por eso que él cuenta que es recordado con mucho cariño por parte de los aficionados pamperos.
“Bastante, la verdad es que ahora que está uno allá, la gente lo recuerda a uno muchísimo con ese gol (el de las semifinales ante Saprissa), la gente lo recuerda a uno; los que vieron ese partido se lo recuerdan a uno y es bonito vivir eso, es lo que uno se lleva, los buenos momentos vividos.
“Recordar que le hice un gol a Keylor Navas sin saber lo que él iba a ser hoy, creo que esos son momentos que uno se lleva. Yo me siento muy agradecido con esa afición, con la gente liberiana, porque la verdad lo hacen sentir a uno bastante nostálgico, porque uno ya no puede volver a jugar, pero recordar es como vivir y se siente muy bien”, apuntó el exlateral pampero.
Los liberianos llegan a esta instancia de semifinales tras quedar terceros de la tabla, luego de una segunda vuelta soñada en la que solo empataron un partido y ahora, como en aquel 2009, se miden al Saprissa en semifinales y, si quieren ser campeones, tendrán que buscar coronarse en Heredia, solo que ya no en el Rosabal, sino en el Carlos Alvarado.


