Por: Karol Espinoza.  17 abril
Al fondo, Jafet Soto no pudo ocultar su desazón. Eyleen Vargas
Al fondo, Jafet Soto no pudo ocultar su desazón. Eyleen Vargas

Sucedió el 18 de diciembre del 2011, es decir, hace más de seis años, pero perder esa final del Invierno, ante Alajuelense, por un supuesto error arbitral sigue siendo un sentimiento muy fresco y doloroso en el alma del técnico florense Jafet Soto.

De ahí que no sorprenda que cada vez que las circunstancias se lo permitan, Soto trate de desestabilizar al equipo manudo, tal y como lo hizo este domingo al pedir que a Jonathan Mcdonald, goleador rojinegro, lo sancionen con tres mejengas por haber buscado la quinta tarjeta amarilla, ante la UCR, y así no jugar el miércoles ante Carmelita para entrar limpio a la cuadrangular, el próximo domingo. Para él ese es un irrespeto al Fair Play o Juego Limpio y debe ser castigado.

Retrocediendo en el tiempo nos encontramos esta frase: "Perdí por un penal nada más. Por una mala decisión arbitral, porque fuimos muy superiores", dijo Soto en diciembre del 2013.

En esa ocasión, manudos y rojiamarillos empataron a uno en el Morera Soto con anotaciones de Alejandro Alpízar y José Luis Cordero, respectivamente.

Ya está grande
42 años  recién cumplidos tiene Jafet Soto, entrenador y gerente deportivo del Herediano.

En la vuelta, en el Rosabal, los liguistas consiguieron el gol por medio del brasileño Marcelo Sarvas, en aparente fuera de juego, y empató otra vez Cordero, en ese momento jugador rojiamarillo. La mejenga se extendió a penales y ahí ganó el equipo del entonces técnico Óscar Ramírez, 6 a 5.

"Esa final fue una lucha táctica de ambos entrenadores, empatamos los dos partidos, pero hubo un peso arbitral en una decisión que cambió la historia; porque Cristian Oviedo se debió ir expulsado desde el minuto 15 del primer juego. Los dos equipos queríamos ganar, llegamos muy fuertes, éramos el primero contra el segundo lugar del torneo", añadió Soto en el 2013.

Los manudos listos para celebrar el famoso título ante el Team, en diciembre del 2011. Eyleen Vargas
Los manudos listos para celebrar el famoso título ante el Team, en diciembre del 2011. Eyleen Vargas

En una conversación con La Teja, en octubre del 2016, Soto sacó a relucir esa final cuando se le preguntó cuál había sido la derrota contra los manudos que más había sufrido.

"La que viví como técnico (en el 2011), cuando validaron como gol una jugada en fuera de lugar (de Marcelo Sarvas, que obligó a tiempos extra y penales). Esa vez no me ganaron como debían ganarme, me ganaron fuera de la cancha", enfatizó Jafet.

Dolor llega hasta el presente

Este lunes Soto no quiso ampliar más del tema contra Jonathan McDonald. Dijo que ya había mencionado lo que tenía que decir, que todo se trata de juego limpio y que no recordaba cuál es el artículo del reglamento del Disciplinario que estipula la sanción que él pide para el goleador rojinegro.

Garrido siempre que puede, enseña carne en sus fotos. Tomado de www.instagram.com
Garrido siempre que puede, enseña carne en sus fotos. Tomado de www.instagram.com

No es la primera oportunidad en la que Soto tira chinitas contra los manudos, de hecho, el pasado 4 de marzo el entrenador y gerente rojiamarillo dijo que el volante rojinegro Luis Garrido debía ser expulsado en todos los partidos y que el futbolista creía que estaba jugando en Honduras.

El comentario lo hizo, sobre nada, después del empate a uno entre manudos y florenses sin que ningún periodista le hubiera pedido una opinión.

En diciembre del 2016, Jafet le dio un golpe a los rojinegros al quitarles al delantero José Guillermo Ortiz, al que tenía firmado meses atrás, pese a que en la Liga aseguraban que el upaleño les había dado la palabra de no haber estampado su firma con ningún equipo.

El Team cayó en esa final 6-5 en los penales. Eyleen Vargas
El Team cayó en esa final 6-5 en los penales. Eyleen Vargas

Soto también fue el encargado de traerse de la casa rojiengra al defensa Juan Pablo Vargas.

En el caso de su relación con el Saprissa, Jafet no tira tantas indirectas y su mayor molestia se dio en el 2015 cuando el defensa Francisco Calvo jaló para Tibás, sin embargo, en este caso Soto siempre mostró su disgusto con el futbolista y no con el club morado.