Karol Espinoza.9 diciembre, 2018

Herediano será el rival de Saprissa en la gran final por el título nacional a partir del próximo domingo, luego de jugar 120 minutos y definir al ganador desde los lanzamientos de penal ante la Liga.

El Team cayó 2-1 en el Morera Soto, mismo marcador con el que ganaron el domingo anterior y el global quedó 3 a 3, lo que obligó a los tiempos extra y penales donde los florenses ganaron 4 a 2., curiosamente, tres meses después de que, en ese mismo escenario, la Liga le metiera seis goles. ¡Lo qué son las cosas!

McDonad hizo el 1 a 0 para los manudos al minuto 29. Rafael Pacheco
McDonad hizo el 1 a 0 para los manudos al minuto 29. Rafael Pacheco

La maldición de la 30 perseguirá a la Liga por un torneo más, ya llegó a 10 campeonatos persiguiéndola, y este diciembre cumplirá cinco años desde la última vez que fueron monarcas nacionales.

Aunque los jugadores dicen que la tanda de penales es una lotería, la verdad es que el técnico Luis Diego Arnáez no estuvo fino en los futbolistas que eligió para tan decisivo momento.

El Flaco mandó a tirar el primero a Róger Rojas y el hondureño volvió a demostrar su calidad al tirarlo al lado derecho de Leo Moreira, quien se la jugó a su izquierda.

Después llegó el turno de Freddy Álvarez, un jugador sin ritmo y que no ha mostrado nada desde que llegó al equipo hace un año, y mandó el penal al horizontal.

A Jonathan McDonald fue Moreira el que le paró el remate con la mano zurda y aunque Kenner Gutiérrez sí anotó el suyo, por el Herediano cobraron perfecto Randall Azofeifa, Pablo Salazar, Gerardo Lugo y Antonio Pedroza.

El 4 a 2 le da el boleto a un Herediano que abrirá la final en el Rosabal Cordero y cerrará el 23 de diciembre en Tibás.

Un buen juego

La Liga empezó ganando con un gol de Big Mac, al minuto 29, en un choque que arrancó enredado, con una Liga buscando brincarse la media cancha y llegar a las piernas o la cabeza de sus delanteros Jonathan Moya, Jonathan McDonald y Roger Rojas.

Mientras que Jafet Soto dio la sorpresa al poner como titular a Albert Villalobos, sin embargo, el jugador no marcó diferencia y José Guillermo Ortiz o Allan Cruz no eran claros en su juego. El que sí lo hacía era Jimmy Marín, pero la Liga sabía frenarlo con faltas o con el buen trabajo de la defensa.

Fue hasta que Alex López se acomodó mejor en la cancha y empezó a trabajar en sociedad con Allen Guevara, cuando los rojinegros llevaron peligro al marco defendido por Leonel Moreira.

El portero rojiamarillo se convirtió en figura al despejar con la zurda un remate de media distancia del Ro-Ro, el rebote de esa tapada lo tomó el mismo Alajuelense, McDonald entró al área y buscó la falta de penal al pegar la pierna izquierda con el cuerpo de Keysher Fuller, pero el central Cristian Rodríguez no mordió el anzuelo y no pitó penal.

Al minuto 21, López abrió la bola por la banda derecha al Cusuco, quien mandó un centro al área que intentó cabecear el Big Mac en el segundo palo, el balón pegó en el cuerpo del arquero, el rebote quedó en el área y el mismo Leo, con el pie izquierdo lo desvío cuando parecía que pasaba la línea de gol y terminó dejándose la bola.

Eran los mejores momentos de los manudos, que intentarían atacar con un pase de Moya en media cancha para Róger Rojas, quien bajó la bola con el pecho y cuando le ganaba en velocidad al mexicano Omar Arellano, al azteca no le quedó de otra que cometerle falta.

El réferi le mostró la tarjeta amarilla al florense y señaló el tiro libre para los locales.

Ortiz no tuvo su mañana y solo jugó el primer tiempo. José Cordero.
Ortiz no tuvo su mañana y solo jugó el primer tiempo. José Cordero.

El hondureño López lo cobró, mandó la pecosa al área, Moreira siguió con la vista el recorrido de la bola, salió del marco pero no contaba con que Moya le ganaría la salida y tocó la bola con la pierna derecha para que McDonald hiciera más grande su leyenda y solo frente al marco tocara con la derecha y empujara el balón al fondo del marco.

Era el minuto 29, curiosamente el número con el que los rivales atormentan a los manudos por ser los títulos que suman desde hace cinco años, y también era el gol que necesitaba Alajuelense para empatar en el global a dos goles y pasar a la final por haber anotado de visita, la semana pasada, en el Rosabal Cordero.

Herediano, equipo que este domingo tuvo en la banca a Hernán Medford, su técnico oficial a partir de enero, pero en el papel de asistente técnico, reaccionó tras el gol, pese a que los manudos les pudieron hacer el segundo, al minuto 34, cuando Rojas recibió el balón solo en el área pero su cabezazo pasó encima del horizontal.

La más clara para el Team cayó al minuto 38 cuando Pemberton desvió lo que era el empate y los del Team reclamaban un penal porque supuestamente José Miguel Cubero desvió con el brazo el remate de Esteban Granados, sin embargo, el central no lo vio así.

Un minuto después fue Ortiz el que no pudo definir solo frente al marco del arquero manudo y mandó la pecosa desviada.

Para el inicio del segundo tiempo, Jafet Soto movió el banquillo al sacar a Ortiz y a Villalobos y mandar al campo a Rándall Azoefifa y Gerardo Lugo, en una movida donde mostró su espuela de entrenador y le cambió la cara al partido.

Jafet Soto tuvo tiempo para todo este domingo, en un momento le tiró besos a la afición de la Liga y señaló el escudo del Herediano en su camiseta. José Cordero.
Jafet Soto tuvo tiempo para todo este domingo, en un momento le tiró besos a la afición de la Liga y señaló el escudo del Herediano en su camiseta. José Cordero.

El Team empezó a atacar, mientras que la Liga pasaba apuros, de ahí que no sorprendiera que los visitantes consiguieran el empate al minuto 55.

Otra vez Porfirio y los cambios incomprensibles de Arnáez

Una vez más, Porfirio López mostró sus debilidades en la marca, perdió la bola, Yendrick Ruiz se la ganó, mareó a la defensa manuda y sirvió atrás para que un Allan Cruz, sin marca, le diera de una y la empujara al fondo del marco del marco de Patrick Pemberton, que nada pudo hacer.

La celebración de Jafet Soto moviendo las manos y diciendo :"¡Qué torta!", mientras veía a la gradería rojinegra, echó más sal en la herida de los manudos y es que el uno a uno ponía al Team, en ese momento, en la final ante los morados.

El marcador global ahora estaba a su favor 3 a 2, mientras que a la Liga la obligaba a anotar un gol más para obligar a los tiempos extra o dos para pasar directo a la final.

Los fiebres manudos llenaron el Morera Soto este domingo. José Cordero.
Los fiebres manudos llenaron el Morera Soto este domingo. José Cordero.

Luis Diego Arnáez, técnico manudo, sacó a Daniel Villegas por Barlon Sequeira, al minuto 61, sin embargo, aunque la Liga tenía la bola, la desesperación parecía apoderarse de los jugadores rojinegros, mientras el Herediano estaba bien parado y trataba de tomar mal ubicada a la débil defensa alajuelense.

Casi lo consiguen después de un tiro de esquina que cabeceó Jimmy Marín a las manos de Pemberton.

La Liga empezó a jugar a la desesperada y eso lo demostró el segundo cambio hecho por Arnáez, al minuto 71, cuando mandó al campo al jamaiquino Maalique Foster por Allen Guevara, jugando más a la suerte de que el caribeño anotara como lo hizo la semana pasada ante el Team, no obstante, esta vez Maalique se vio mejor y fue un dolor de cabeza para los florenses cada vez que tenía la pecosa.

Dos minutos después del cambio, Alajuelense encontró el empate luego de un centro de Barlon Sequeira, quien le quebró la cintura a Cruz y le puso la pecosa a Moya para que le diera como venía de cabeza, hacer el 2-1, el 3 a 3 en el global, y obligar, en ese instante, a los tiempos extra.

Herediano no se cansó, puso a prueba los reflejos de Pemberton con un remate de Ruiz que desvió apenas porque iba directo al marco, mientras que en la Liga reclamaban un penal de Arellano contra Rojas que no lo fue.

Los minutos pasaban y el calor, así como los cánticos de los miles de aficionados que llenaron el Morera Soto intentaban empujar al León a conseguir el gol y evitar los tiempos extra y los penales, no obstante, a esa altura el juego estaba para cualquiera.

El esfuerzo físico le empezó pasar factura a los dos equipos y hubo que llegar a los tiempo extra donde Herediano hizo una variante más desde el arranque al incluir al experimentado Pablo Salazar por Fuller.

La Liga tuvo los primeros chances de anotar cuando la defensa rojiamarilla se quedó dormida, la bola le quedó a Rojas, quien decidió darle de una y mandarla por fuera, mientras Moya alzaba los brazos y pedía que se la pasara al segundo palo, donde estaba listo para definir y sin marca de ningún herediano.

El gol de Moya no le alcanzó a la Liga. Jose Cordero.
El gol de Moya no le alcanzó a la Liga. Jose Cordero.

La visita tuvo su chance con Marín, cuando le ganó la espalda a la defensa manuda, llegó al área pero Pemberton anticipó y desvió el peligro, siendo esta la última jugada del florense, que salió de cambió al 98′, por Antonio Pedroza.

De nuevo, tal y como pasó en los últimos juegos, Arnáez sacó a Alex López, al minuto 99, y mandó a la cancha a Kenner Gutiérrez, con el temor para los fiebres de que siempre que el técnico ha hecho esa variante, las cosas se le complican a la Liga.

Y de hecho, Herediano empezó a verse mejor y a llevar peligro, por ejemplo, con un remate de Lugo, al minuto 101, directo al marco y que Pemberton desvió con una mano al tiro de esquina.

Patrick volvió a salvar a la Liga, al 107, cuando la defensa se volvió a quedar dormida, Ruiz abrió a Lugo y este le remató al portero manudo que desvió el remate, mientras que la Liga contragolpeó con Foster, en una jugada que los defensores florenses despejaron al tiro de esquina.

Arnáez no sorprendió con su último cambio, al minuto 113, al sacar a Garrido por Freddy Álvarez, en una variante que como ha ocurrido cada vez que la hace, nadie entendió.

Salazar tuvo el gol del pase a la final, a tres minutos del final del segundo tiempo extra, después de un tiro libre de Azofeifa y que cabeceó el defensor por fuera.

A esa altura no se veía por dónde evitar los penales y así fue: el Herediano sacó nota cien y mandó a los manudos, por quinto año consecutivo, con las manos vacías para la casa a vivir una triste Navidad.