Víctor Cordero se volvió a poner la camiseta del Saprissa este domingo para jugar en los 90 Minutos por la Vida en el partido de 30 minutos ante el Herediano, oportunidad que le dio un chance que jamás imaginó.
El excapitán morado jugó con uno de sus hijos, Thiago, por lo que el centro de la zaga tibasela quedó en el resguardo de padre e hijo, en un momento inolvidable para la familia Cordero.
Thiago es zaguero igual que su papá, por lo que Vladimir Quesada los ubicó en el centro de la defensa, y más allá de tratarse de un torneo amistoso, de carácter benéfico, es un momento que ambos, posiblemente, nunca olvidarán.
Quesada indicó desde el viernes que le daría oportunidad al muchacho que está haciendo sus primeras armas en el fútbol.
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Muy agradecido
Víctor se mostró muy agradecido por la oportunidad que le dieron.
“Los tiempos son diferentes, los ritmos son diferentes; mis respetos a los muchachos que juegan ahora con esta intensidad.
“Muy agradecido con Dios, la organización y Saprissa. A todos los que colaboraron con esta iniciativa, muchas bendiciones a todos los que hacen esta actividad”, dijo Cordero padre a Repretel cuando dejó el campo a los 13 minutos para ser sustituido por Pablo Arboine.

