Laura Fernández será la nueva presidenta de Costa Rica y sacó una amplia mayoría en la Asamblea Legislativa.
Los datos dados a conocer por el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) detallan que la fracción oficialista sacó (según los datos preliminares) 30 legisladores, y la mayoría simple es de 29 (la mitad del total de legisladores más uno).
Eso quiere decir que los proyectos de ley o trámites que se tramitan por votación los ganarán con facilidad: las leyes ordinarias, la aprobación de mociones, el nombramiento del directorio legislativo, las convocatorias a interpelaciones, entre otros.
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Sin embargo, cuando se tramiten los proyectos que necesitan mayoría calificada, es decir, 38 diputados, los oficialistas tendrán que negociar con otras fracciones porque no les alcanzan sus legisladores.
Entre los proyectos que necesitan mayoría calificada están los que tratan temas de impuestos, tratados internacionales, reformas constitucionales, levantamiento de inmunidad, entre otros.
En esta próxima Asamblea Legislativa solo habrá cinco partidos políticos.
El Partido Pueblo Soberano (oficialista) se dejaría 30 curules; Liberación Nacional 18, el Frente Amplio siete, la Unidad Social Cristiana uno y Coalición Agenda Ciudadana uno.
La próxima asamblea tendrá un peso decisivo en la definición de la arquitectura institucional del país: deberá resolver la continuidad o sustitución de 13 de los 22 magistrados que integran la Corte Suprema de Justicia, además de nombrar a las máximas autoridades de los principales órganos de control del Estado.
También elegirán a las máximas autoridades de la Contraloría General de la República (CGR), la Defensoría de los Habitantes y la Procuraduría General.
Para elegir todos estos puestos deben de conseguir 38 votos sí o sí.


