La constante presencia de un grupo de guardaespaldas acompañando a la candidata Laura Fernández del Partido Pueblo Soberano (PPSO), ha llamado mucho la atención.
Algunas personas se preguntan el motivo por el que ella siempre anda con tanta seguridad mientras que los demás candidatos no. También se cuestionan cuánta plata invierte el Partido Pueblo Soberano en el cuido de la candidata oficialista.
Para entender mejor el tema conversamos con Gerardo Castaing, quien es experto en seguridad. Él fue agente del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) durante muchos años y tiene gran experiencia en el tema.
Él señala que las razones para el uso de los guardaespaldas pueden ir desde la protección real hasta una estrategia publicitaria.
LEA MÁS: Números económicos que da el Chavismo generan dudas, según datos oficiales
Estatus y propaganda: El mensaje de los “protectores humanos”
Para Castaing, el uso de protectores humanos (PH) en figuras que no ostentan actualmente un cargo gubernamental —y que por tanto no tienen un protocolo oficial asignado— responde a menudo a un factor de percepción pública.
“Si la gente ve que el candidato anda con muchos guardaespaldas, tienden a ubicarlo en un estatus más alto. Piensan que es alguien muy importante que hay que cuidar, y por ahí viene una situación de propaganda“, explica el experto.
Según el análisis, este entorno de seguridad proyecta una imagen de “candidata de valor”, generando una afinidad inmediata en ciertos sectores del electorado que asocian la custodia con la relevancia política.
Ahora bien, Castaing dice que no se puede descartar que Fernández haya recibido algún tipo de amenaza que haya hecho que su partido decidiera darle mayor seguridad.
“Puede ser que haya una situación expresa de intentos de daño o secuestro. En esos casos, la persona busca empresas de seguridad privada para mantener su integridad física", señaló.
Además, recalcó que en situaciones de crisis, el candidato debe seguir estrictamente las indicaciones del protector, quien debe mantener una distancia profesional y no desarrollar cercanía con el protegido.
El costo de la seguridad privada en campaña
Contratar este nivel de protección no es barato. Castaing estima que un servicio de seguridad privada de alto nivel, con personal debidamente entrenado, puede tener costos elevados para una agrupación política o un particular.
Un solo protector humano de alto nivel puede costar entre ¢4 y ¢5 millones por mes. El precio aumenta si el protector tiene habilidades especiales, como por ejemplo dominio del inglés o entrenamientos avanzados en extracción de crisis.
El servicio suele incluir el uso de armas personales y, en casos ideales, vehículos de apoyo adicionales para garantizar la integridad del “objetivo”.
La Teja consultó a Pueblo Soberano cuánto pagan por el tema de la seguridad de doña Laura y si esos gastos son reportados al Tribunal Supremo de Elecciones (TSE). Estamos a la espera de la respuesta.
