En Costa Rica se están dando señales muy peligrosas de lo que podría ser el inicio de una dictadura como la que se vive en Venezuela.
Así lo asegura Wálter Hernández, exembajador de Costa Rica en Venezuela, quien explicó detalladamente cuáles son esas banderas rojas a las que hay que ponerles atención.
Hernández es abogado y actualmente aspira a la silla presidencial por el Partido Justicia Social Costarricense.
En una reciente conversación que tuvimos con él en La Teja, como parte del proyecto de entrevistas a los candidatos presidenciales, tocamos el delicado tema y fue muy claro en que Costa Rica corre un gran riesgo.
“Venezuela y Costa Rica tenían enormes similitudes. Éramos las democracias más sólidas hasta que llegó (Hugo) Chávez al poder y se consolidó ya por ahí del 2004 o 2005, sobre todo en 2006. Nosotros volvimos a la democracia el 8 de noviembre de 1949, cuando asumió Otilio Ulate y entró en vigencia la Constitución que tenemos hoy, o sea, vamos a cumplir 77 años, y Venezuela llevaba 10 añitos menos, pero éramos las únicas democracias.
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“Incluso, en 1989, los únicos dos países (de la región) que escogían a su presidente por voto directo de la población éramos Costa Rica y Venezuela, porque en México estaba el PRI que el presidente saliente designaba a su sucesor y nunca perdía. Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Panamá, Colombia, Ecuador, Perú, Paraguay, Chile, Argentina y Uruguay y Brasil estaban en dictaduras”, recordó Hernández.
Costa Rica y Venezuela tenían grandes similitudes políticas
Hernández señala que Costa Rica y Venezuela tenían muchas similitudes, como, por ejemplo, el bipartidismo. Él contó que el partido socialcristiano de Venezuela, COPEI, tenía una íntima relación con el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) y el partido Acción Demócrata (de Venezuela) tenía íntima relación con Liberación Nacional.
“De repente empezaron a darse ciertos síntomas, uno fue en los años 80 la caída en la inversión en educación, que llevó a la caída en la calidad de la educación. Recuerdo que Eduardo Fernández, líder del COPEI, dijo una vez en la Asamblea Nacional de Venezuela que si para el año 2000 en Venezuela no se estaba invirtiendo el 25% del presupuesto en educación, se iba a perder la democracia y no se equivocó.
“Aquí en Costa Rica, el 8% del presupuesto (que exige la Constitución Política) es un espejismo, nadie le llega al 8%, es más, este gobierno está invirtiendo menos del 5% en educación y por eso estamos así, con muchachos de noveno año que tienen la comprensión lectora de un niño de tercer grado de escuela”, manifestó el abogado.
Hernández dice que los distintos casos de corrupción y las promesas incumplidas hicieron que en Venezuela la gente perdiera la confianza en los partidos políticos, lo mismo que se está viviendo en Costa Rica.
“Empiezan a darse situaciones donde la gente molesta se aleja, pierde la confianza en los políticos... usted lo ve reflejado en el incremento del abstencionismo cada vez mayor. Después llegan grupos mesiánicos que prometen que van a cambiar todo, como está pasando en Costa Rica con el actual presidente, que muchos de sus seguidores dicen: ‘es que nos abrió los ojos, nos hizo ver la corrupción’, por amor a Dios, ¿dónde vivían?
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“En los años 70 aquí se denunció la corrupción del Partido de Liberación por el caso del Fondo de Emergencias; en los años 80, los problemas de financiamiento de la campaña Óscar Arias, el escándalo con Leonel Villalobos (que fue diputado y luego condenado por narcotráfico), el escándalo con Ricardo Allen, que era el representante de Costa Rica del Banco Centroamericano y terminó preso por narcotráfico y lavado de dinero. Los escándalos con los dos expresidentes a finales de los años 90, principios del 2000, que más allá de que si eso fue correcto, o no lo fue, todo fue mediático", señaló el político.
El abogado también recordó los escándalos en el gobierno de Laura Chinchilla, así como los que hicieron salir a ministros en los gobiernos de Luis Guillermo y de Carlos Alvarado.
La falta de educación hace que la gente crea las mentiras
Hernández señala que precisamente la falta de educación de calidad hace que la gente empiece a creer lo que le dicen los políticos populistas sin cuestionar, sin contrastar, sin pruebas, solo porque sí.
“Le prometen el oro y el moro, usan un lenguaje soez... de repente se anima a decir groserías e insultar en cámara... La función de un presidente de la República no es solamente gobernar, sino educar al pueblo, y usted no lo educa diciendo malas palabras en cámara. Y, ¿en qué termina todo?, en que quieren lograr 40 diputados, ¿por qué? Porque van a manipular la ley, a manipular la Constitución.
“Eso fue lo que pasó en Venezuela: (Hugo) Chávez consiguió más diputados, cambiaron la Constitución y, sin disparar un tiro, sin sacar un tanque a la calle, como pasaba antes en los golpes de Estado, se apoderaron del gobierno y hoy tienen el desastre que tienen: ocho millones de venezolanos fuera del país; la economía por el suelo, la industria petrolera produce un 15% de lo que debería producir, la gente se muere literalmente de hambre, los hospitales dan vergüenza”, detalló.


