En Isla Venado, en el Golfo de Nicoya, pescadores artesanales transforman madera arrastrada por las corrientes en artesanías que les permiten enfrentar el poco dinero que ahora les deja la pesca
En Isla Venado, en el Golfo de Nicoya, pescadores artesanales transforman madera arrastrada por las corrientes en artesanías que les permiten enfrentar el poco dinero que ahora les deja la pesca