La influencer costarricense Nicole “Coco” Roper volvió a encender las alarmas entre sus seguidores al revelar que nuevamente está hospitalizada y recuperándose de otra operación relacionada con los graves problemas renales que enfrenta desde hace seis años.
A través de sus redes sociales, Coco compartió un mensaje cargado de sinceridad, dolor y esperanza, dejando claro que, aunque la batalla ha sido dura, no piensa rendirse.
“A veces el dolor se acumula. El ser fuerte no siempre es fácil y levantarse del piso una y otra vez se vuelve pesado”, escribió.
La hija de Lynda Díaz aseguró que, aunque hay días muy difíciles, encuentra fuerzas en su familia, en su pareja, en su hija Ellie y, sobre todo, en su fe en Dios.
“Yo sé que tengo muchísimo por lo cual pelear; una hija con el corazón más especial del mundo, una pareja que me provee apoyo, felicidad y amor”, expresó.
Nicole recordó que han sido seis años de lucha constante entre operaciones, infecciones y complicaciones médicas, un proceso que no solo la ha afectado a ella, sino también a sus seres queridos.
“Esto es una situación que no solo es difícil para mí, es difícil para mi hija, mi prometido, mi mamá, mi hermana y las personas que amo”, confesó.
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Mucho por agradecer
A pesar de todo lo vivido, Coco destacó que cada día encuentra razones para agradecer y que considera un milagro seguir adelante.
“Los doctores jamás pensaron que mis tubos ni mi cuerpo aguantarían todo lo que aguanto todos los días. Dios me da un milagro todos los días”, afirmó.
Su mensaje estuvo acompañado de palabras de fe y esperanza, asegurando que sigue tomada de la mano de Dios, confiando en que pronto todo mejorará.
La publicación generó una ola de apoyo y mensajes de cariño, incluyendo uno muy especial de su mamá, Lynda Díaz, quien recientemente estuvo visitándola en su casa en Texas.
Lynda contó que, tras acompañar a su hija y verla atravesar nuevamente un proceso hospitalario, tuvo una profunda reflexión sobre la vida y las verdaderas prioridades.
“Ver a mi hija, todo lo que ha atravesado en estos años; cirugías, médicos, momentos lejos de su hija y de su familia y aun así verla quejarse tan poco, con una fortaleza admirable, me hizo reflexionar profundamente”, escribió.
Además, aseguró que esta experiencia le recordó que muchas de las preocupaciones cotidianas pierden importancia cuando se comparan con las verdaderas batallas de la vida.
“Al final, lo que importa es la salud, la familia y el amor. Hay problemas reales que de verdad merecen nuestra atención. Dejemos de justificarnos por lo innecesario, de desgastarnos en lo superficial y pongamos en una balanza lo que verdaderamente importa, porque cuando lo hacemos, todo cambia. Coco eres tan fuerte y valiente y tu familia te ama”, concluyó.
Desde hace años, Coco ha compartido con transparencia su proceso médico y se ha convertido en ejemplo de resiliencia para muchas personas que siguen de cerca su historia, una lucha que hoy suma un nuevo capítulo, pero que enfrenta con la misma fuerza y fe que la han mantenido de pie hasta ahora.




