El creador de contenido Diego Bravo tiene varios argumentos con los que busca defenderse de los 15 delitos contra el honor que le atribuyen la maquillista María José “Majo” Ulate y el presentador Mauricio Hoffmann.
El proceso judicial que inició el 3 de setiembre llegó este jueves 5 de noviembre a la etapa de conclusiones. Sin embargo, antes de que los abogados expusieran sus alegatos finales, Bravo decidió declarar ante los jueces y explicar su posición frente a los señalamientos.
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Uno de los principales argumentos que sostiene es que existe una diferencia entre el personaje de Diego Bravo, que utiliza para hablar de farándula y temas de interés nacional y quien realmente es fuera de las redes sociales.
Durante su declaración aseguró que Diego Hernández Bravo es una persona distinta, dedicada a sus estudios, su familia y su vida personal. Incluso, explicó que el vocabulario que utiliza en su cotidianidad no es el mismo que emplea cuando interpreta a su personaje.
El youtuber también explicó que buena parte de la información que comparte sobre figuras públicas le llega por medio de terceros, quienes le envían fotografías, mensajes, correos y otros datos.
Según su versión, no anda detrás de las personas buscando información, sino que recibe material y también está pendiente de lo que se publica en otros medios de comunicación y redes sociales.
No le puso el apodo
Otro de los puntos que abordó fue el de los apodos utilizados para referirse a Majo Ulate. En particular, negó que él o su personaje fueran quienes comenzaron a llamarla “Añeja” y aseguró que ese sobrenombre ya circulaba antes de que él lo utilizara.
“En mi conocimiento, siempre he visto que mucho antes ya la llamaban con el apodo de Añeja”, dijo.
También indicó a los jueces que es muy común que a las figuras públicas se les tenga un apodo como en su caso.
“Es supernormal que haya personas que me pongan apodos. A mí a veces me dicen “el rosadito” o “playo”. Es normal que pongan apodos o sobrenombres y que medios o páginas los utilicen. Es una cosa a la que todos, como figuras públicas, estamos expuestos", añadió.
Además, rechazó haber solicitado a sus seguidores que buscaran fotografías o información de la pareja para sus publicaciones.
Bravo fue demandado por 15 delitos contra el honor: siete relacionados con Mauricio y ocho con Majo, los cuales aseguran sus abogados les afectó no solo de forma personal sino también a nivel laboral.
La representación de la pareja sostiene que las publicaciones y expresiones de Bravo afectaron su honor y reputación, algo que el Tribunal deberá valorar junto con las pruebas y los argumentos de ambas partes.
El juicio continuará con las conclusiones de la defensa de Bravo, representada por el abogado Randall Céspedes, quien tendrá la oportunidad de exponer ante los jueces el por qué considera que su cliente no debe ser condenado.


