Este lunes 5 de enero no fue un día cualquiera para Ítalo Marenco. El presentador vivió uno de los momentos más especiales de su carrera al debutar oficialmente como nuevo integrante de Buen día, programa al que llegó con muchos nervios, pero también con el corazón repleto de gratitud, fe y recuerdos que lo acompañaron desde temprano.
Ítalo contó que se levantó a las 5:30 a.m., sin planear absolutamente nada, ni siquiera su vestimenta, a pesar de que sabía que tenía que verse impecable en su primer gran día en la revista matutina de canal 7.
“Siempre agarro lo primero que veo”, confesó entre risas. Sin embargo, el saco que eligió al azar tenía un significado enorme: fue un regalo de su mamá, Roxana Campos, ya fallecida, y para él fue una forma de llevarla cerquita en un día tan importante.
“Este saquito me lo regaló mi mamá, entonces como que la llevo muy cerca. Venía muy conectadito con Dios y ya cuando llego aquí son unos nervios tan bonitos”, relató.
Dichos nervios se le quitaron justo al llegar al set de Buen día, donde asegura lo hicieron sentir bienvenido y parte del grupo desde el primer segundo, algo que le dio mucha tranquilidad en medio de la emoción.
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Bendición y a disfrutar
Antes de salir de su casa, su esposa Cindy Villalta también fue un pilar fundamental para sentir bien en este día tan especial.
Según contó, ella le dio un “besito”, la bendición y le dio un gran consejo: ‘mi amor, disfrútelo’. Y eso es precisamente lo que ha hecho Ítalo desde que arrancó esta nueva aventura: disfrutar cada entrevista, cada minuto y cada segundo.
Su hija Irene también vive el cambio con ilusión. Aunque se quedó dormida esta mañana, él no dejó de darle un beso antes de salir y se fue para Teletica con la promesa de llevarla algún día a conocer a sus nuevos compañeros de trabajo.
Para el presentador, todo lo que está viviendo parece alinearse con algo que su papá, Álvaro Marenco, le dijo en vida y que hoy cobra un significado especial. En una ocasión, tras una visita a Teletica, su papá le aseguró que algún día terminaría trabajando ahí, incluso bailando. En ese momento, Ítalo pensó que estaba loco, pero, años después reconoce que tenía toda la razón.
“Ha sido una locura. Es lo que mi papá me dijo y también lo que yo le venía pidiendo mucho a Dios. Diosito acomodó todo para poder estar en un lugar donde me sienta bien feliz”, expresó.
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Un gran cambio
El cambio de pasar del programa Giros a Buen día aseguró que ha sido grande, pero que lo está viviendo con entusiasmo.
Según explicó, siente que el formato es algo diferente, pero a su vez muy familiar y cercano, algo con lo que se identifica plenamente.
Lo bueno es que no ha dejado de sentir el apoyo, especialmente de las señoras, su público más fiel.
“Anoche en los toros me decían: ‘donde usted se vaya, nosotros vamos, mi chiquito’”, palabras que guarda con enorme cariño.
Marenco aseguró que su llegada a Buen día se dio de “manera orgánica” y que no estaba planeado cuando lo contactaron a mediados del año pasado para que participara en Mira quién baila (MQB). Tampoco su participación en Toros Teletica.
Finalmente, destacó la buena química con sus nuevos compañeros, Thais Alfaro, Nancy Dobles, Natalia Monge, Daniel Céspedes y Jennifer Segura, con quienes ha compartido en diferentes proyectos y a quienes describe como “seres espectaculares”, y que además, seguirá siendo el mismo “loco” de siempre.
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Así, Ítalo Marenco arranca una etapa que combina sueños cumplidos, promesas que se hacen realidad y un profundo agradecimiento a la vida, a Dios y a su familia, que lo acompaña —visible o invisiblemente— en cada paso.


