En poco más de un año, la creadora de contenido Ivette Cortés —conocida en redes como @Ivecortes— pasó de grabar videos como una forma de desahogo personal a convertirse en una de las caras más reconocidas y auténticas del ecosistema digital en Costa Rica.
Su estilo orgánico, cargado de humor, storytelling y honestidad, la llevó a conectar con una audiencia masiva en TikTok e Instagram. Ese crecimiento exponencial le abrió recientemente una puerta que jamás imaginó cruzar: la de una cabina de radio, y no de cualquier emisora, sino de una de las más escuchadas del país.
Desde hace poco más de un mes, Ivette se integró al elenco de El Manicomio de la Risa, de Omega Estéreo. Con este paso, se convirtió en la única mujer del equipo actual, ocupando un espacio en un programa que históricamente ha sido dominado por voces masculinas.
Ivette, oriunda de San Vito de Coto Brus, conversó con nosotros “sin filtros” sobre sus inicios, el proceso personal que la llevó a exponerse públicamente y los retos de equilibrar su vida profesional con la digital.
—¿Cómo empezó usted en la creación de contenido y hace cuánto tiempo?
—En TikTok tengo un poquito más de un año y en Instagram unos ocho meses. Todo empezó en un momento muy oscuro de mi vida: quedé embarazada y sufrí una pérdida; estaba pasando por un tiempo de mucho estrés y tristeza. Me metía a las redes para distraerme y un día se me ocurrió contar una historia en TikTok. Ese video tuvo muchísimo alcance y pensé que había sido suerte, pero luego subí otro y otro, y todos tenían 60 mil o 100 mil vistas. Para alguien con pocos seguidores, eso era muchísimo. Así empezó todo, como una forma de salir de esa tristeza.
LEA MÁS: Nuevos humoristas llegan a Omega en medio de una gran transformación que vivirá la radio
—¿Su primer “en vivo” en TikTok fue sobre la historia de su pérdida?
—No, fue de otra cosa y porque alguien me lo pidió. Yo decía: “¿Cómo voy a hacer un live si no tengo ni 15 mil seguidores?”. Me puse como meta llegar a esa cifra y a los dos días ya la había alcanzado. Ese primer directo fue como un stand-up: contando historias y hablando con la gente. Se conectaron 800 personas y se quedaron toda la hora; ahí entendí que esa dinámica funcionaba.
—¿Qué tanto le ha ayudado mostrarse tan auténtica en las plataformas digitales?
—Muchísimo. En Instagram me daba miedo porque soy vicepresidenta en una multinacional y siempre he sido muy seria en lo profesional; temía sentirme juzgada. Pero cuando hice pública la cuenta, el primer video me generó dos mil seguidores de inmediato. Ahí comprendí que tenía que seguir. Además, Instagram es clave para colaborar con marcas, y fue ahí donde empezaron a llegar oportunidades con empresas grandes.
—¿Qué tipo de contenido crea actualmente?
—Un poco de todo: belleza, moda, cocina, pareja y humor, pero el común denominador es que soy muy genuina. Así soy yo y la gente conecta con eso.
—¿Eso no ha afectado su trabajo formal?
—Más bien, a veces mi trabajo formal me limita, porque no siempre puedo decir que sí a todas las propuestas por un tema de horarios; yo trabajo de 7 a. m. a 4 p. m. Ahora con la radio tengo un permiso especial, pero solo voy los lunes dos horas. Me encantaría estar más tiempo, la verdad.
—¿Cómo se concretó su llegada a la radio?
—Fue una sorpresa total. Fue como cuando uno dice: “Algún día me gustaría hacer tal cosa”, pero es solo un deseo, no trabajas activamente para eso. Yo nunca llevé un curso de locución, pero siempre tuve ese anhelo de hacer radio. Tiempo después, estaba haciendo un “en vivo” y me escribieron de Omega. Yo ni sabía quién era Vanessa (dueña de la emisora) y me sentí demasiado agradecida y privilegiada de que se fijara en mí.
LEA MÁS: Daniel Montoya recordó cuando Michael Bleak le ofreció por primera vez trabajo en Teletica
—Siendo la única mujer de El Manicomio de la Risa, ¿cómo ha sido el recibimiento del grupo?
—La mayoría de mis compañeros han sido muy respetuosos y solidarios. Sí he sentido cierta resistencia de alguien en específico, con comentarios pasivo-agresivos, pero eso habla de esa persona y no de mí (prefirió no revelar el nombre). Yo simplemente estoy disfrutando la oportunidad.
—¿Cómo percibe la reacción del público radiofónico?
—Hay de todo. Mucho apoyo y mensajes lindísimos, pero también comentarios negativos. Al inicio cuesta asimilarlos, pero después uno entiende que no es algo personal.
—¿Cuál es su rol específico dentro del programa?
—Mi fuerte es el storytelling. Mi función es contar historias e interactuar con la gente; no se trata solo de contar chistes.
—¿Quién es “Juana”, su personaje más conocido?
—Juana nace de una anécdota con una amiga. Es sarcástica, un poquito torpe y dice grandes verdades a través del humor. En las redes sociales es donde más la interpreto y donde la gente más disfruta de sus ocurrencias.
—¿Imaginó alguna vez que su vida daría un giro tan drástico?
—Siempre supe que no me iba a quedar solo con mi trabajo formal, pero nunca imaginé que el cambio vendría por las redes. Hoy estoy un día cumpliendo mis funciones en la oficina y al otro grabando campañas con marcas grandes. Es una locura bonita.
—¿Cómo gestiona el tema económico y las colaboraciones con marcas?
—Cobro lo justo y me gusta, porque al final es un trabajo que requiere tiempo y creatividad. Sin embargo, también apoyo a emprendimientos pequeños sin cobrarles nada; creo que es un ganar-ganar y una forma de retribuir el cariño de la gente.
—¿Qué tal el apoyo de su esposo en esta aventura digital?
—Es total. Él sale en los “en vivo”, toca la guitarra y se apunta a todo el “chingue”. La gente lo conoce como “Vito” y a veces hasta lo reconocen en la calle y le piden fotos.
LEA MÁS: Omega Estéreo anuncia temporada de conciertos por su 40 aniversario
—Para cerrar, ¿cómo visualiza esta nueva etapa de El Manicomio de la Risa ahora que también se transmitirá en video?
—Me entusiasma muchísimo. Yo estoy acostumbrada a hacer transmisiones en vivo con más de mil personas, así que no me intimida la cámara. Creo que Omega dio un paso necesario para modernizarse y va a ser un éxito total.
| Casada | Pasatiempos | Muchas marcas |
|---|---|---|
| Se vino a San José a estudiar y trabajar administración. Tiene nueve años casada con Esteban Espinoza. | Ama salir a restaurantes a comer rico y a tomar café con sus amigas e ir a la playa cuando se puede. | Ahora su tiempo libre lo usa más para grabar contenido para diferentes marcas comerciales. |




