Lynda Díaz contó a sus seguidores la incómoda y penosa situación que vivió junto con su esposo Anthony Alfonso durante un paseo en Aspen, donde la pareja disfruta de unos días de descanso.
Todo ocurrió cuando visitaron unas famosas aguas de manantial del lugar, sin imaginar que su elección de vestimenta llamaría poderosamente la atención de quienes estaban allí.
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Las batas que provocaron risas
En Instagram, Lynda compartió una fotografía como prueba del divertido momento y relató el episodio que fue un auténtico “trágame tierra”.
“La historia de las batas de colores”, tituló Lynda el relato que tuvo como protagonistas a ella, su esposo y dos batas de baño: una roja y otra amarilla.
Según contó, al ingresar al lugar se dieron cuenta de que todos los visitantes usaban batas blancas, lo que hizo que ellos resaltaran entre la multitud.
“Entramos a las aguas de manantial y todas las personas tenían batitas alquiladas blancas. Imagínense el color que nos pegamos. Vieras la risa que me agarró”, relató la exparticipante de Mira quién baila.
La situación no pasó desapercibida para quienes estaban cerca.
“(Las personas) nos miraban y se reían. Seguro decían: ‘¿Y esos locos de dónde son?’”, continuó.
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Así reaccionaron ante la situación
Lejos de incomodarse demasiado, la pareja decidió tomarse el momento con humor.
“La respuesta nuestra fue: nos vale un zapallo. Entramos con autoridad y luego se calmaron (de reír)”, dijo.
La anécdota terminó convirtiéndose en una historia divertida para compartir con sus seguidores.
Un momento para agradecer
Más allá de la risa que provocaron entre los presentes, Lynda también reflexionó sobre lo que significó la visita a ese lugar.
“En esos momentos de paz, pensé en mi familia, en mi trabajo, en las oportunidades que tengo. Fue un momento para agradecer, darme cuenta de lo afortunada que soy de disfrutar instantes así. El silencio me recordó que, en esos pequeños ratos, se pone todo en perspectiva”, destacó.
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