El locutor comercial Mario Méndez apagó su micrófono este martes, poniendo fin a una carrera que marcó época en la radio costarricense y que deja una huella imborrable en Cadena de emisoras Columbia.
La despedida estuvo cargada de emociones, tanto por parte de sus compañeros como del propio comunicador, quien tenía más de 40 años trabajando en esta radio.
El director de Columbia, Eduardo Baldares, le dedicó un extenso y sentido mensaje en el que lo bautizó como “el caballero del micrófono” y destacó su lugar entre los mejores locutores de habla hispana.
“Hoy es un día agridulce para todos… dulce, porque nos permite rendirle homenaje a una voz histórica… y a la vez triste, porque es el punto final en la brillante carrera del mejor animador comercial de la radio costarricense en toda su historia”, expresó el director deportivo.
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Baldares no solo resaltó su talento frente al micrófono, sino también su calidad humana.
“Siendo el número uno indiscutible, su humildad lo convierte en el primer consejero… es incapaz de negar una sonrisa, el compañero de trabajo más leal”, agregó, al tiempo que recordó que Méndez se mantuvo en lo más alto durante 56 años sin perder su esencia.
Sentido adiós
Pero el momento más conmovedor llegó cuando el propio Mario Méndez tomó la palabra. Con la voz entrecortada, reconoció que estaba viviendo uno de los días más difíciles de su vida.
“Se me empañan los ojos con sus palabras, don Eduardo… es un día muy difícil para mí… hay sentimientos encontrados”, confesó al iniciar su despedida.
“Es un día donde se palpan emociones, recuerdos enormes de grandes compañeros que tuve la dicha de compartir con ellos, de grandes profesionales de la voz, como comentaristas, locutores, narradores, y que hoy no es que se terminan para mí, jamás, sino que al cerrar mi ciclo en la radio costarricense y en este caso el Grupo Colombia con un poquito más de 40 años, quedan cosas en el fondo de mi corazón que digo yo, caramba, hubiese podido hacerlas mejor”, dijo.
Además, hizo un repaso por su extensa trayectoria, recordando a los grandes profesionales con los que compartió y los sacrificios que enfrentó en sus inicios, como cuando tuvo que trasladarse de Pérez Zeledón, lejos de su familia y en condiciones complicadas.
Incluso, relató momentos duros, como cuando algunas personas le cerraron puertas, pero también recordó con gratitud la oportunidad que le dio don Javier Rojas González, quien lo llevó a Columbia tras escucharlo y confiar en su talento.
“Imagínese cómo estaba yo, temblando… y ahí fue donde ya yo me integré a Columbia como locutor comercial”, contó.
Lejos de guardar rencor, Méndez aseguró que siempre trató de dar lo mejor de sí en una empresa que describió como “enorme” y “bellísima”, donde, según dijo, “la gente se hace vieja, pero no se arruga, porque aquí se le respeta y se le quiere”.
En medio de la emoción, también tuvo palabras de agradecimiento para sus compañeros, su familia y la audiencia que lo acompañó durante décadas.
“Quiero dejar patente ese agradecimiento, no solo de mi parte, sino de mi esposa y de mis hijos. Ellos, a través de mi persona, dejan patente el saludo y el agradecimiento a todos ustedes, al equipo Columbia, a todos los compañeros que de una u otra forma han compartido con este servidor”, mencionó.
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Y cerró con una frase que resume el amor que siente por la emisora y por el país que lo escuchó por tantos años: “Gracias, Columbia, por tanto. Gracias, Costa Rica, por tanto… y amo esta emisora y los amo a ustedes”.
Así, entre lágrimas, aplausos y recuerdos, se despidió una de las voces más queridas de la radio nacional, dejando claro que su legado seguirá resonando mucho más allá del micrófono.
El locutor Mario Méndez se despidió este martes de los oyentes de Columbia tras acogerse a su jubilación.




