Este viernes, De boca en boca celebrará diez años al aire, una década en la que el programa se ha convertido en un fiel acompañante de las tardes de los costarricenses, en especial de las amas de casa.
Para Montserrat Del Castillo, una de las presentadoras que ha estado desde el primer día junto a Bismarck Méndez, este aniversario representa mucho más que una cifra.
Antes de iniciar el programa el 8 de febrero de 2016, Montse llegó a Teletica para formar parte del formato Dancing with the Stars, con apenas 25 años, sin imaginar que después llegaría a formar parte del programa que tanto había anhelado.
“De boca en boca significa para mí una oración contestada, es un sueño laboral cumplido y una satisfacción de haber logrado permanecer a pesar de las dificultades que se presentaron en el camino”, expresó con emoción.
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Según dijo, desde que le presentaron el proyecto y empezó a andar, no dudó que iba a tener una larga vida porque sabía que las señoras que los ven cada día son un público muy fiel y los quiere mucho.
“De boca en boca, aunque sea de chismes, es un programa que no busca humillar ni hacerle un mal a nadie. Realmente se informa, le metemos un poquitico de picante y un poquito de drama, pero nunca hemos atacado a nadie”, dijo.
“Siempre fue un programa muy tranquilo, donde lo que se buscaba era pasarla bien, que la gente se olvide de los problemas, de lo que sucede en el país, y tener notas rosas”, comenta.
Compromiso con el artista
El compromiso que tienen con el artista nacional también ha sido parte de la clave para que sigan aún al aire, pues siente que gracias a ellos el público pasa pendiente de las notas que van a dar.
“Hemos sido la vitrina y la ventana para muchísimos artistas nacionales que necesitan apoyo, visibilidad y reconocimiento, no solo en el área musical, sino también en el teatro y muchas ramas más.
“También hemos tenido muchas pérdidas en la farándula y se le ha dado la oportunidad a muchísimas personas, asociaciones y fundaciones que hacen una gran labor por el país y eso lo hace especial”, señaló.
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Para Montserrat, todo esto ha contribuido a crear una identidad muy clara: “Es un programa muy criollo, muy nuestro”.
La fidelidad del público, especialmente de las señoras para quienes fue concebido el espacio, es uno de los mayores logros.
“Muchas personas en redes sociales critican el programa, pero realmente ni siquiera son nuestro segmento.
“La persona que es fiel a De boca en boca se ha contagiado del ADN del programa, que es muy humano, donde tratamos de dar un buen mensaje, no tener mala intención y edificar”, enfoque que asegura ha sido clave para mantener la conexión con la audiencia durante una década.
Un gran crecimiento
En el plano personal, Montse reconoce que el programa la ha visto crecer en todas sus etapas, pues la han visto en medio de las pruebas y también superandolas con valentía.
“Me siento orgullosa de la persona en que me he convertido y de nunca haber perdido el piso, de nunca haberme avergonzado de dónde empecé”, señaló la exfigura de VM Latino.
Profesionalmente, el crecimiento también ha sido evidente, pues en esta misma década logró graduarse en Ciencias de la Comunicación.
“Sé editar, sé de iluminación y he crecido no solo como presentadora, sino en muchos otros aspectos. De boca en boca me vio crecer laboral y personalmente, el televidente me ha visto en muchísimas etapas”, recalcó.
Todo el apoyo
Hace tan solo unos días se nombró al cuarto productor que ha tenido este espacio en estos 10 años.
La que lo inició fue la productora Gabriela Solano con los presentadores Montse, Bismarck, Víctor Carvajal, Alonso Solís, Karina Ramos y Miguel Ángel Hernández.
Después algunos presentadores se fueron y llegó Mauricio Hoffmann a formar parte del equipo y la dirección pasó a manos de Vivian Peraza hasta febrero de 2024.
El pasado 23 de enero Teletica confirmó el despido de Danny Jiménez, quien era el productor desde ese entonces y ahora está en manos del periodista Diego Piñar, quien inició siendo reportero.
Ante el nuevo cambio de dirección, Montse dice sentirse confiada y tranquila, pues asegura que Piñar es “una persona muy profesional, muy apasionada y conoce el ADN original de De boca en boca”.
Sobre los cambios, como salir del set para reportear o presentar desde exteriores, explicó que forman parte de una evolución natural, pero que la tienen encantada porque así puede recibir ese abrazo del público.
“El cambio siempre es una oportunidad, siempre es una bendición y yo confío en su criterio (del nuevo jefe)”, afirmó.
Finalmente, resaltó la gran química y el vínculo con sus compañeros actuales, Bismarck, Mauricio y María Fernanda León, a quienes considera sus amigos.
“Siempre les digo que son mi persona vitamina, con ellos se me olvidan los problemas, las dificultades, todo. Más que un equipo de trabajo, hemos construido una amistad muy linda”, recalcó.
Una gran fiesta
Para este viernes, la celebración tendrá un significado especial, pues habrá televidentes invitadas en el set y para ella ese contacto directo con el público resume el verdadero valor del programa.
“Hay muchísimas personas que han pasado situaciones y uno toca un tema y ni se imagina que van a impactar la vida de alguien y conocer esas historias, a esas personas, creo que al final es el verdadero valor del programa y es el verdadero aplauso, al final del día para eso nació en el corazón de nuestros jefes, justamente para eso, así que el público, ese va a ser nuestro más grande tesoro”, concluyó.





