La empresaria gastronómica Karla Quesada fue víctima de una millonaria estafa en el 2022 cuando intentaba abrir su restaurante Pasta Bar.
Quesada ha ganado mucha popularidad en las últimas semanas porque es uno de los fichajes de Teletica para la tercera temporada de Mira quién baila.
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En un “story time” que compartió en Instagram este martes, Karla contó que la estafa ascendió a los 5 millones de colones, dinero que habían destinado para la compra de todos los equipos de cocina de acero inoxidable.
Así comenzó el viacrucis
Según relató, antes de contratar la compra con alguna empresa, investigaron muchísimo para evitar ser víctimas de situaciones así, pero al final, ni los reviews que tenía la compañía en Facebook y en Google evitaron el fraude.
La compra incluía mesas de trabajo, refrigeradoras, fregaderos y cocinas, según detalló la ahora figura de canal 7.
“Según nosotros tomamos todas las medidas que en aquellos tiempos podíamos tomar, sin embargo, esto no sirvió de mucho”, dijo Karla.
A la empresa que seleccionaron incluso la visitaron, hablaron frente a frente con los vendedores y todo parecía ser bastante serio. Decidieron comprar los equipos ahí.
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“Las políticas de pago eran un poco extrañas porque nos pedían un adelanto del 50 por ciento que esto todas lo hacían, pero para entregarnos los equipos nos pedían que teníamos que cancelar el total de la compra antes de que salieran de bodega, no cuando estuvieran en el restaurante. Nos pareció muy raro, pero decidimos aceptar porque el ahorro era muy significativo y ustedes comprenderán que cuando uno está emprendiendo, ahorrar aunque sea lo más mínimo es algo importante”, mencionó.
Pagaron el primer tracto de la compra y todo avanzaba normal, pero la situación se empezó a complicar cuando debían entregarles los equipos.
La desagradable sorpresa que recibieron
“Empezaron a dejar de contestarnos, no nos daban respuestas sobre los equipos y llegaron incluso a faltarme el respeto porque solo le querían dar información a mi socio. Logramos coordinar una cita para que nos entregaran los equipos, se hizo el pago que faltaba a pesar de que no queríamos porque a ese punto ya sabíamos que algo estaba mal”, dijo.
Finalmente, les enviaron los equipos al negocio, y ahí se llevaron la gran sorpresa.
“Cuando llegaron al restaurante y nos dejaron los equipos nos llevamos la peor sorpresa: los muebles venían golpeados, las medidas no eran las solicitadas, el fregadero no tenía huecos de desagüe, las refris venían sin rejillas, y todo venía rayado”, resumió.
Según afirmó, la empresa se lavó las manos justificada en que era un tema de planta y no de ellos.
“Entre toda la situación y estrés tuvimos que buscar cómo solucionar. Abrimos con lo que podíamos y con lo que se pudo reparar”, mencionó.
Karla dijo que no pudieron emprender ninguna acción legal, pues después de ser estafados se dieron cuenta que la compañía cambiaba constantemente su razón social, lo que les complicó iniciar un proceso judicial.
“Hace un año nos dimos cuenta que esta empresa no solo estafa a personas que compran equipos de cocina, sino también en bienes raíces”, finalizó.


