Volver a sentarse frente a un micrófono en una cabina de radio fue mucho más que regresar al trabajo para Jéssica Ramírez.
Para la locutora, conocida por generaciones de oyentes como "la Mini Jessi", significó recuperar una parte de su vida luego de atravesar dos años muy duros, en los que estuvo sin empleo fijo, enviando currículums a todo lado y hasta dudando de si alguna emisora volvería a darle una oportunidad.
Hoy, a sus 47 años, es una de las nuevas voces de Zeta FM (95.1 FM), emisora a la que regresó dos décadas después de haber trabajado ahí.
En conversación con La Teja, la locutora nos habló de sus inicios, del amor que siente por la radio desde que era una niña, de cómo cuidó a su papá cuando enfrentó un cáncer y de la emoción que sintió cuando finalmente volvió a hacer lo que más le apasiona.
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- ¿Cómo recibió la oportunidad de volver a Zeta FM?
Con muchísima emoción. Fueron dos años muy difíciles porque estuve sin un trabajo fijo. Yo había decidido emprender haciendo locuciones comerciales desde mi casa, monté un estudio y al principio parecía que todo iba a salir bien, pero después las cosas no funcionaron como esperaba. La entrada económica ya no era la misma y fue bastante complicado.
- ¿Llegó a pensar que ya no volvería a trabajar en radio?
Sí. Uno empieza a preguntarse muchas cosas. Yo mandaba currículums por todo lado y casi nunca recibía respuesta. Tuve algunas entrevistas, pero no avanzaban. Llega un momento en que uno se pregunta si ya no sirve para esto o si la gente ya no lo toma en cuenta. Fue una etapa muy frustrante.
- ¿Cómo apareció entonces esta oportunidad?
Yo había publicado en Facebook que estaba buscando trabajo y también les escribí a personas que conocía en el medio. Entre ellas a don Hernán Azofeifa, con quien había trabajado hace muchos años. Él me pasó el contacto de recursos humanos y después me llamaron. Cuando Esteban Lobo (programador de Zeta) me dijo que fuera a una reunión, de verdad me temblaba todo.
- ¿Qué sintió cuando le dijeron que el puesto era suyo?
Lloré. Me metí a una iglesia a darle gracias a Dios. Después de tanto tiempo buscando trabajo, uno siente un alivio enorme. Hay gente que tal vez no entiende lo duro que es estar desempleado durante tanto tiempo.
- Curiosamente, vuelve a la misma emisora donde estuvo hace 20 años.
Sí, y ha sido como volver a casa. Hay compañeros que todavía siguen ahí y otros con los que ya había trabajado antes. Me he sentido muy bienvenida.
- ¿Cómo siente que la han recibido los oyentes?
Ese era uno de mis mayores miedos. Pensaba que después de dos años fuera del aire la gente ya no se iba a acordar de mí o que las nuevas generaciones me iban a sentir extraña. Pero pasó todo lo contrario. Me empezaron a llegar muchísimos mensajes dándome la bienvenida y ha sido muy bonito.
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- ¿Siempre soñó con trabajar en radio?
Sí. Desde chiquitilla me encantaba. Mi papá, Fernando Ramírez, escuchaba radio todo el tiempo y yo repetía comerciales y programas. Incluso pensaba que las personas que hablaban vivían dentro de la grabadora y eran carajillos. Después me regalaron una grabadora y me pasaba grabando programas, presentando canciones y jugando a narrar partidos de fútbol mientras los demás niños jugaban.
- ¿Cómo logró entrar por primera vez a una emisora?
Fue muy curioso. Yo estaba llevando un curso de locución y acompañé a una compañera a hacer una prueba en 103. En realidad, yo quería trabajar en Radio Uno, ni siquiera pensaba hacer la prueba ahí, pero Mario Barboza (locutor) me convenció de intentarlo y así empezó todo, en 1997. Terminé yo con el trabajo que quería mi amiga.
- ¿Y por cuáles emisoras ha pasado a lo largo de su carrera?
He tenido la dicha de trabajar en varias radios. Empecé en 103, que fue donde me dieron mi primera oportunidad. Después pasé a EXA, donde incluso llegué a ser programadora siendo muy joven, algo que siempre agradeceré porque confiaron en mí cuando ni siquiera tenía bachillerato.
Más adelante estuve en Wao, cuando se inició; luego en 94.7, donde permanecí muchos años, alternando un tiempo también con 103. Ahora la vida me trae de regreso a Zeta FM, una emisora en la que había trabajado en el 2003 y a la que regreso 20 años después con muchísima ilusión (está en el turno de las tardes).
- Muchos la conocen como la Mini Jessi. ¿De dónde nació ese apodo?
(Risas). Me lo puso el Tigre Tony cuando trabajaba en EXA, porque soy pequeñita. Ahí se quedó. Ahora mucha gente simplemente me dice Jessi, pero Mini Jessi sigue siendo un apodo muy bonito que me recuerda mis primeros años en la radio.
- ¿Y fuera de la cabina quién es Jessi?
Soy muy tranquila. Me encanta leer, ir al cine, muchas veces voy sola porque disfruto mucho mi compañía. También soy fanática de Jaime Bayly desde hace años y no hay día que no escuche alguno de sus programas. Antes corría mucho en las noches y espero volver a hacerlo.
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- ¿Qué significa volver a hacer radio?
Significa volver a ser yo. La radio siempre ha sido mi lugar feliz y agradezco muchísimo esta oportunidad. Después de todo lo vivido, regresar a un micrófono tiene un valor enorme para mí.
| Muy casera | Pausa por amor | En tele |
|---|---|---|
| Lleva dos años soltera. No tiene hijos y vive muy feliz con sus papás en Desamparados. Es amante de los animales y rescatista. | En el 2020 su papá enfermó de cáncer y decidió hacer una pausa en su carrera como locutora y dejó la universidad para cuidarlo. | Participó en la segunda temporada de Nace una estrella (2010), comentando las presentaciones de los concursantes desde el espacio de radio del programa. |



