Rosario Sanabria o mejor conocida como Rosarito fue una de las figuras más queridas de la televisión infantil gracias a su paso por RG Elementos, programa que marcó a toda una generación.
Sin embargo, después de pasar prácticamente toda su infancia y adolescencia frente a las cámaras, llegó un momento en el que entendió que necesitaba alejarse para empezar a vivir experiencias personales que sentía que estaba dejando pasar.
En una entrevista con La Teja, Rosarito recordó que entre grabaciones, viajes, comerciales y compromisos laborales, comenzó a notar que prácticamente no tenía tiempo para sí misma.
La televisión pasó de ser un juego a un trabajo
La exconductora recordó que pocas veces podía compartir actividades con sus compañeros de colegio. Tampoco disfrutaba de excursiones, trabajos en grupo o reuniones típicas de la adolescencia.
Fue cuando empezó a hacerse una pregunta que terminó marcando un antes y un después en su vida: “¿en qué momento voy a pensar en mí?”
LEA MÁS: Montserrat del Castillo y María José Quesada se dijeron sus verdades y todo quedó grabado
“Quería buscar amigos, me gustaban ya los chiquillos, entonces ya era como otro mood, ya eran otros pensamientos ya no tanto de venir y jugar a la ronda en el programa, ya me gustaban otras cosas”, señaló.
Fue por esa razón que, tras una década en la pantalla chica, en 2006 tomó la decisión de alejarse del programa cuando tenía 17 años.
A pesar de su elección, Rosario guarda con cariño la etapa que vivió, pues terminó significando mucho para su vida.
Sus inicios
Desde muy pequeña estuvo vinculada al arte, pues estuvo en teatro y también formaba parte de una academia de baile y fue gracias a eso que llegó a Recreo Grande cuando apenas tenía siete años.
LEA MÁS: Vivian Campos se muestra con su galán a miles de kilómetros de Costa Rica
Su talento llamó rápidamente la atención de la producción y terminó integrándose oficialmente al elenco.
En aquella época, el programa era liderado por la recordada Tía Flory y los integrantes participaban constantemente en presentaciones, actividades y celebraciones infantiles.
Rosarito empezó a involucrarse cada vez más y tras la muerte de Tía Flory continuó junto a Rodrigo en el nuevo formato de RG Elementos por seis años más.
Una nueva vida lejos de la pantalla
Tras dejar las cámaras, Rosario comenzó una etapa completamente distinta. Participó en retiros espirituales juveniles y posteriormente trabajó en una radio cristiana, lugar donde conoció a su esposo, Mauricio Barrientos.
Más adelante también formó parte de Los 40 y empezó a interesarse por el mundo del marketing digital y las redes sociales. Tiempo después se involucró en el negocio familiar de clínicas de nutrición llamado Nutriva, proyecto al que dedicó varios años hasta la llegada de la pandemia.
Actualmente, Rosario trabaja junto a su esposo en Sirius CR, un negocio enfocado en bicicletas para niños y aprendizaje de balance. Además, se encarga de toda la estrategia digital y la imagen de la marca.
Todo lo aprendido sigue presente
Aunque tomó distancia de la televisión, Rosario reconoce que todo lo vivido en esa etapa sigue siendo fundamental en su vida profesional.
“Yo digo que no todo pasa por casualidad porque fueron demasiados años donde yo aprendí muchísimo a pesar de lo niña que estaba, llegué a aprender que hoy en día todo lo que hago en redes sociales, todo eso se pone en práctica.
“A la hora de ponerme adelante de una cámara lo puedo hacer sin ningún problema, todo lo que hay detrás de producción, de un video. Toda esa manera de comunicar la aprendí todos los años que estuve en la tele y la radio”, recalcó.
Actualmente, su prioridad está centrada en su familia y en sus dos hijas, Victoria e Isabella. Aunque no descarta regresar algún día a la televisión, admite que hoy disfruta plenamente la vida que construyó lejos de los estudios y enfocada en nuevos proyectos.





