El fallecimiento del reconocido actor y director teatral Lucho Barahona, ocurrido el pasado 4 de enero, no solo dejó un profundo vacío en el ámbito artístico nacional, sino que también desató una serie de rumores que molestaron profundamente a quienes estuvieron a su lado en sus últimos años.
Ante esta situación, el expresentador de TV Mejenga, Alejandro Rueda, decidió alzar la voz para aclarar lo que calificó como versiones falsas y malintencionadas sobre la vida y las condiciones en las que murió su gran amigo.
A través de un extenso video publicado en su cuenta de TikTok, Rueda aseguró que no pretendía polemizar, pero sí consideró necesario “aclarar cosas” que, según él, se han dicho sin fundamento.
“Nuestro querido amigo Lucho Barahona fue un hombre que trabajó toda su vida. Cuando su compañero (Luis Alvarado) murió, él quedó prácticamente solo, pero siempre fue un hombre ordenado”, expresó.
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El exconductor fue enfático en desmentir versiones que señalaban que Barahona dependía de una especie de “mecenas” para poder vivir en un hogar durante sus últimos años.
“Eso es mentira. Lucho tenía su casa, una maravillosa casa en Barrio Escalante, y tenía su teatro, el Teatro Lucho Barahona, que era de él. Antes de morir, estaba alquilando su teatro y de ese alquiler salían todos los gastos que tuvo después de la muerte de Luis”, explicó.
También quiso aclarar el rol que desempeñó la actriz María Torres, una de las personas más cercanas a Barahona.
“María Torres, su mejor amiga, junto con tres personas más, se hizo cargo de ser el soporte legal de Lucho. No porque quisieran algo a cambio, sino porque legalmente tenía que haber un garante”, afirmó.
Proteger su memoria
Según el comunicador, Torres incluso llegó a sacar dinero de su propio bolsillo para asegurar que el actor tuviera una buena calidad de vida.
“Yo nunca he visto a una persona ir tanto a los juzgados como María, y no porque quisiera, sino porque había gente intrigando y diciendo cosas que no eran ciertas”, añadió.
Además de Torres, Rueda mencionó que él mismo, junto con Gustavo Rojas y Marcia Saborío, conformaron un grupo que veló únicamente porque su amigo estuviera bien.
“Lo único que hicimos fue procurar que nuestro amigo fuera feliz y tuviera todo lo que necesitaba”, recalcó.
Finalmente, Alejandro aclaró que tras la muerte de su maestro del teatro, los cuatro dieron “un paso atrás” en todo lo relacionado con los bienes del artista. No obstante, aseguró que aún hoy María Torres sigue siendo llamada desde los juzgados debido a denuncias interpuestas por terceras personas, sin precisar nombres.
“Si siguen insistiendo y tratando de engañar con otra historia, voy a decir la verdad”, advirtió Rueda, dejando claro que su intención no es generar conflicto, sino proteger el nombre y la memoria de quien considera un ser humano “maravilloso, ordenado y digno”, incluso después de su partida.


