La polémica por la posible venta del Banco de Costa Rica (BCR) se mantiene, y en medio de las opiniones encontradas sobre si la transacción sería mala o buena para el país, el banco reveló un dato muy importante.
La entidad dio a conocer una cifra que pone a pensar a más de uno: en la última década, ha aportado ¢162.545 millones para impulsar el desarrollo del país.
No se trata de impuestos comunes, sino de los llamados “aportes parafiscales”. Esto significa que, antes de guardarse sus ganancias, el BCR reparte por ley el 33% de sus utilidades anuales entre instituciones que nos ayudan a todos.
LEA MÁS: ¿Vender el BCR?: Experto explica pros y contras de la venta y hace llamativa comparación
¿A dónde va a parar esa millonada?
Si usted tiene un abuelito pensionado, un hijo estudiando con préstamo o vive en una zona de riesgo, es probable que parte de esa plata le haya ayudado a su familia.
- Pensiones (IVM - CCSS): El BCR entrega el 15% de sus ganancias para fortalecer las pensiones de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y ayudar a los trabajadores que ganan menos.
- Estudiantes (CONAPE): Un 5% va directo para que miles de jóvenes puedan estudiar una carrera con préstamos baratos y tasas bajas.
- Emergencias (CNE): El 3% se destina a la prevención y atención de desastres. Es la plata que se usa cuando los ríos se desbordan o hay terremotos.
- Cooperativas (Infocoop): Un 10% se usa para dar créditos y generar empleo en zonas vulnerables a través del modelo cooperativo.
LEA MÁS: BCR responde a Laura Fernández tras propuesta de vender el banco para financiar el IVM
Más que un banco, un sostén
Además de ese 33% que reparte “por la libre”, el banco aclaró que también paga el impuesto sobre la renta como cualquier otra empresa.
Con casi 149 años de historia, el mensaje del BCR es claro: sus utilidades no solo sirven para dar créditos o poner cajeros, sino que son un motor que sostiene programas sociales que, si el banco se vende a un privado, podrían quedarse sin ese financiamiento seguro.
El debate en la Asamblea Legislativa y en la calle sigue vivo. Mientras el Gobierno busca vender la entidad para abordar el problema de sostenibilidad que enfrenta el régimen de pensiones de Invalidez, Vejez y Muerte de la Caja, la institución recuerda que su labor social llega a rincones donde la banca privada muchas veces no llega.
