El panorama político en Venezuela ha dado un giro radical este sábado tras el anuncio del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, sobre la captura de Nicolás Maduro.
Según lo informado por el mandatario estadounidense a través de sus plataformas oficiales, la detención se produjo luego de una incursión militar de gran envergadura dirigida contra objetivos estratégicos en Caracas y diversas regiones del territorio venezolano.
La operación, descrita como un ataque a gran escala, no solo resultó en la detención del hombre que gobernaba Venezuela desde el año 2013, sino también en la de su esposa, Cilia Flores.
Hasta el momento, el paradero exacto de ambos permanece bajo estricta reserva por motivos de seguridad, mientras la administración norteamericana prepara los protocolos para su traslado y procesamiento judicial.
Cargos judiciales y presión internacional
La justicia estadounidense ha sido tajante respecto a los motivos de esta intervención. La fiscal general de los Estados Unidos, Pam Bondi, confirmó que Nicolás Maduro enfrenta acusaciones graves por narcotráfico y terrorismo en tribunales federales. Estas acusaciones no son nuevas; desde el año 2020, el Departamento de Estado mantenía una recompensa de 50 millones de dólares por cualquier información que facilitara el arresto del dirigente.
Donald Trump sostuvo reiteradamente que el mandato de su homólogo en Venezuela carecía de legitimidad, fundamentando su postura en las irregularidades y denuncias de fraude surgidas tras las elecciones presidenciales de julio de 2024. “Estados Unidos ha llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, quien fue capturado y sacado del país", expresó el mandatario en un comunicado que rápidamente dio la vuelta al mundo.
Impacto de los ataques en Caracas y regiones vecinas
Los testimonios recogidos en la capital venezolana describen una madrugada de extrema tensión.
Las detonaciones iniciaron cerca de las 02:00 hora local, extendiéndose por más de una hora.
Los reportes indican que uno de los puntos principales del ataque en Caracas fue el Fuerte Tiuna, reconocido como el centro militar más relevante de la nación.
Asimismo, se registraron daños considerables en la base aérea de La Carlota, donde imágenes difundidas mostraron infraestructura destruida y vehículos incendiados.
Además de la capital, la ofensiva alcanzó los estados de Miranda, La Guaira y Aragua. En las zonas costeras, diversos testigos documentaron columnas de humo y fuego intenso. Residentes de estas localidades relataron el temor vivido ante el estruendo de los aviones de combate que sobrevolaron las áreas residenciales a baja altura, provocando que muchas familias buscaran refugio en los puntos más seguros de sus hogares.
Reacción del gobierno de Venezuela y aliados
Ante la ausencia de Nicolás Maduro, la vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió la vocería oficial, exigiendo a Washington una prueba de vida inmediata del mandatario y su cónyuge.
El Ministerio de Defensa, liderado por Vladimir Padrino, ordenó un despliegue total de los componentes terrestres, navales y aéreos para intentar contener la situación interna y responder a lo que calificaron como una agresión externa sin precedentes.
En el ámbito diplomático, el canciller Yván Gil solicitó una intervención urgente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Mientras tanto, naciones aliadas como Rusia, Irán y Cuba manifestaron su rechazo absoluto a las acciones militares, sumándose a la postura del gobierno de México.
Por otro lado, la Unión Europea y España han hecho llamados a la contención y se han ofrecido como mediadores para buscar una salida que evite una escalada mayor de violencia en la región.
Escenario de incertidumbre y control militar
Actualmente, el ambiente en las calles de Caracas es de una calma tensa y vigilancia extrema.
El olor a pólvora persiste en varios sectores populares, mientras patrullas de agentes encapuchados custodian los edificios gubernamentales y las principales arterias viales. La incertidumbre sobre el futuro mando en Venezuela es total, especialmente tras el decreto de estado de conmoción exterior emitido por la cúpula que aún permanece en el Palacio de Miraflores.
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Donald Trump tiene programada una comparecencia ante los medios de comunicación desde su residencia en Mar-a-Lago para brindar detalles adicionales sobre el estado de la operación y los próximos pasos legales.
Este evento marcará el inicio de un proceso judicial histórico en suelo estadounidense, donde Nicolás Maduro deberá responder por los cargos que se le imputan desde hace casi seis años.
*Esta nota fue hecha con ayuda de Inteligencia Artificial.


