A Berna no le hace falta hablar para demostrar cuánto puede ayudar a alguien que está pasando por un momento difícil de salud.
A esta perrita de cinco años le basta acercarse con su enorme cuerpo peludo, acomodarse junto a una cama y dejar que una persona enferma le acaricie la cabeza para convertir unos minutos de angustia en un ratito de felicidad.
Esta grandulona de raza boyero de montaña bernés es una “enfermera” muy particular. No usa gabacha, no aplica inyecciones ni receta medicamentos, pero tiene algo que muchos pacientes agradecen profundamente: una ternura capaz de acompañarlos cuando más lo necesitan.
Su mamá humana, Alejandra Alvarado Ramírez, conoce muy bien ese don. Es etóloga canina, adiestradora profesional y fundadora de fundación Educandog CR.
Hace seis años creó el Escuadrón de Ayuda, un proyecto que utiliza la terapia asistida con perros (y un gato) para llevar compañía y bienestar emocional a personas que atraviesan situaciones de salud difíciles.
Berna fue una de las pioneras de esta iniciativa y, desde entonces, ha recorrido distintos lugares del país para repartir cariño.
“Cuando ella llega, todo el mundo se tira para tocarla. Los pacientes que, por ejemplo, están con cáncer o con mucho dolor se acuestan con ella”, contó Alejandra, quien ha visto de cerca cómo la presencia de su compañera de cuatro patas transforma el ambiente.
Sabe cuándo dar cariño
Berna llegó a la vida de Alejandra cuando apenas tenía unos cuatro meses. Desde pequeña, su mamá humana comenzó a prepararla para una misión que requiere mucho más que ser bonita y cariñosa.
“Yo soy adiestradora y empecé a calificar a los perros que iba preparando, con las condiciones que se necesitaban para que pudieran ir directamente a estos lugares”, explicó.
El trabajo es serio, porque los perros deben convivir con personas de distintas edades y condiciones, además de comportarse adecuadamente ante situaciones delicadas.
“Los perros tienen que llevarse bien entre ellos, con los humanos y con los niños. Imagínese que estemos en una visita en un hospital infantil y que un niño la mueva o la toque de alguna manera y ella se altere. Por eso hay que tener muchísimo cuidado”, explicó la mamá humana.
“Berna ha demostrado tener un temperamento tranquilo, dulce y paciente. Puede compartir con niños, jóvenes, adultos y adultos mayores, y también visitar pacientes que enfrentan enfermedades complicadas.
“Uno de los destinos más especiales son las clínicas del dolor, donde acompañan a personas con cáncer en etapas avanzadas”.
Alejandra reconoce que esas visitas pueden ser emocionalmente exigentes y que, al terminar, los perros necesitan descansar. Para ella, lo importante es respetar sus necesidades y asegurarse de que estén preparados para cada actividad.
Repartiendo amor
El Escuadrón de Ayuda cuenta actualmente con 20 miembros activos y visita hospitales, hogares de adultos mayores, centros de atención y comunidades que necesitan un poco de compañía.
“Berna también ha viajado a diferentes zonas del país, entre ellas San Carlos, Puntarenas y Limón. Para cumplir con esa labor, los perros deben estar preparados para trayectos largos, ambientes diferentes y sonidos fuertes.
“Ellos tienen que estar preparados para todo lo que se necesita cuando se busca llevarle un ratico de paz y amor a un paciente”, comentó Alejandra.
La experiencia le ha permitido conocer historias de personas que recuerdan con especial cariño a los perros del escuadrón incluida Berna. Algunos incluso los consideran ángeles que llegaron en un momento oportuno para acompañarlos a ellos o a sus seres queridos.
Perrita con gustos muy propios
“Aunque es una visitante muy especial para los pacientes, Berna también tiene sus consentimientos. Entre sus comidas favoritas está el huevo duro, y su alimentación incluye comida preparada de forma natural, verduras y alimento para perros.
“Porque para dar tanto cariño también necesita recibirlo, descansar y disfrutar de los pequeños placeres de su vida”, reconoce la humana quien tiene 22 años de experiencia trabajando con perros.
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“Su historia recuerda que ayudar no siempre significa hacer grandes cosas. A veces consiste en permanecer al lado de alguien, dejarse acariciar y ofrecer compañía sin pedir nada a cambio”, aclara la mamá humana.
Quienes deseen conocer más o necesitar el trabajo del Escuadrón de Ayuda de Educandog pueden comunicarse al teléfono 8648-6052.





