La Familia Peluda

Conozca a Booster: el perro bombero de Limón que no usa casco pero se gana el corazón de todos

Booster es un perro que acompaña en las rutinas: respeta las salidas de las unidades y participa en charlas con escolares

En la estación de Bomberos de Limón hay un integrante que no necesita uniforme, casco ni botas para que todos sepan que es parte del equipo.

Se llama Booster. Es un perro de raza belga malinois y, aunque no sale corriendo en las unidades para atender emergencias, se ha ganado a puro cariño el título de compañero de los bomberos.

Randall Fallas, bombero de la estación limonense desde hace 21 años, es uno de los que más chinean al peludito, por eso se le puede considerar el papá humano.

Booster, el bombero de cuatro patas que se ganó a puro cariño a los rescatistas de estación de bomberos de Limón
Booster es uno más de la familia bomberil de la estación de Limón y se ha ganado el cariño de todos sus compañeros. (Cortesía/Cortesía)

“Ahí todos nos acercamos a él, pero siempre tiene sus padrinos estelares. Conmigo al menos ha estado muy cercano desde chiquitico”, cuenta el bombero permanente de la estación limonense que está en el barrio La Colina.

Booster nació el 14 de julio de 2022, en Batán de Matina; o sea, es un cédula 7 puro.

“Tuvimos otro igual, un belga malinois que se llamaba Dragger, que tuvo un accidente con un vehículo y murió. Dimos un tiempo prudente, más o menos medio año, y se dio la oportunidad de tener otro. Lo conseguimos en la comunidad de Batán”, recordó.

Desde que llegó pequeñito, Booster ha recibido el cariño de todos. Le han puesto sus vacunas, lo han llevado al veterinario y entre los bomberos se han repartido las tareas para que nunca le falten alimento ni cuidados. Todos aportan económicamente lo que se necesite para él.

Booster, el bombero de cuatro patas que se ganó a puro cariño a los rescatistas de estación de bomberos de Limón
Booster ha pasado, prácticamente, su vida en la estación de bomberos de Limón. (Cortesía/Cortesía)

Pero el chineado de la estación también les dio un buen susto. “Hubo un momento en donde se nos puso complicadito de salud, un problema urinario que tuvo una infección.

Booster, el bombero de cuatro patas que se ganó a puro cariño a los rescatistas de estación de bomberos de Limón
Cuando llegan niños a la estación para recibir charlas de prevención, Booster se convierte en uno de los grandes protagonistas. (Cortesía/Cortesía)

“Recurrimos a la unidad canina del Cuerpo de Bomberos, al médico que tienen, para poderlo llevar y estabilizar. Estuvo internadito unos tres días y logró sobrevivir”, recordó con dolor el papá humano.

El susto fue grande porque la infección podía comprometerle la vida si avanzaba. Por dicha, Booster salió adelante y hoy anda por la estación como Pedro por su casa, aunque, claro, con muchísimo más pelo.

Don Randall explica que los malinois belgas son perros muy inteligentes, nobles y protectores, características que han ayudado a que Booster se adapte perfectamente a la vida entre los bomberos.

“Don Booster fue muy bien recibido por toda la familia. Tanto bomberos permanentes, voluntarios y reservistas. Ha sido todo un proceso cuando hablamos médicamente a nivel veterinario con sus cuidados, sus vacunas y su alimento específico”, explicó.

Booster, el bombero de cuatro patas que se ganó a puro cariño a los rescatistas de estación de bomberos de Limón
El perrito se ha adaptado tanto a la estación que entra a oficinas y capacitaciones para acompañar a los bomberos. (Cortesía/Cortesía)

Actualmente, los bomberos permanentes son 24 (y Booster), además de unos 12 voluntarios y 13 reservistas. Para el peludito, todos son conocidos y queridos.

“Comenzó a identificar a todo el personal de las dos escuadras que somos, también a los voluntarios y a los reservistas.

“Se ha acoplado muy bien. Hay compañeros que específicamente sí vemos más por él. Con respecto al alimento y al baño, en eso sí me encargo yo mucho”, contó.

Booster, el bombero de cuatro patas que se ganó a puro cariño a los rescatistas de estación de bomberos de Limón
Booster nació el 14 de julio del 2022 y desde pequeñito se convirtió en un querido compañero de los bomberos limonenses. (Cortesía/Cortesía)

También aprendió que la estación no es solo un lugar para echarse una siesta. Cuando llegan escuelas y grupos de niños para recibir charlas de prevención, el peludito se convierte en uno de los grandes atractivos; es como un “profe”.

“Esa manera de compartir con nosotros nos ayudó a que pudiéramos tener de él un acercamiento y un comportamiento positivo con los chicos.

“A la fecha se deja acariciar por los chicos, le ponemos el chaleco que se le mandó a hacer y es parte de lo que ven cuando llegan a la estación. Ven las unidades, los equipos, y tenemos a Booster, el compañerito”, explica don Randall.

Booster, el bombero de cuatro patas que se ganó a puro cariño a los rescatistas de estación de bomberos de Limón
El chineado de la estación también acompaña a los bomberos en actividades sociales cuando la ocasión lo permite. (Cortesía/Cortesía)

Sabe sentarse, dar la patita, levantarse en dos patas y hasta subirse y bajarse solo de las unidades.

Una de las cosas que más sorprende a los bomberos es cómo Booster entiende las rutinas de la estación. Cuando suena una alerta de fuego, permanece atento, pero no se atraviesa ni intenta salir corriendo detrás de los vehículos.

“Uno lo ve completamente concentrado y es muy respetuoso. Eso es algo que nos ha llamado la atención porque él se hace a un lado.

“Se queda atento, viendo, pero sí espera que la última unidad se vaya y él permanece en la sala de máquinas”, asegura el papá bombero.

“Si estamos en la oficina o en capacitación, puede abrir la puerta, la empuja, entra y se sienta en una esquina. Es un compañero más”, agregó.

Booster, el bombero de cuatro patas que se ganó a puro cariño a los rescatistas de estación de bomberos de Limón
Cuando suena una alarma, Booster sabe que sus compañeros deben salir y se hace a un lado para no estorbar. (Cortesía/Cortesía)

Así pasa sus días: entre sirenas, unidades, bomberos y niños que llegan a conocerlo. Hasta se llega a pensar que ya sabe bien cuándo hay una emergencia.

Don Randall lo tiene claro: “Realmente es como un compañero más. Él convive con nosotros, compartimos los alimentos, está pendiente de lo que hacemos y se ha ganado el cariño de todos. La verdad es que se ha portado muy bien y nos ha hecho muy bien tenerlo aquí”, concluye.

Eduardo Vega

Eduardo Vega

Periodista desde 1994. Bachiller en Análisis de Sistemas de la Universidad Federada y egresado del posgrado en Comunicación de la UCR. Periodista del Año de La Teja en el 2017. Cubrió la Copa del Mundo Sub-20 de la FIFA en el 2001 en Argentina; la Copa del Mundo Mayor de la FIFA del 2010 en Sudáfrica; Copa de Oro en el 2007.