Mientras miles de fieles caminaban hacia los pies de la Virgencita de los Ángeles durante la romería de 2025, doña Nancy Sánchez Solís recibió un regalo que, asegura, le envió la propia Negrita.
Otto, un perro rescatado entre la multitud, llegó el 2 de agosto a su casa y, un año después, se convirtió en uno más de la familia.
Desde La Unión, en Cartago, doña Nancy recuerda perfectamente aquel 2 de agosto de 2025, cuando su hija, voluntaria en el operativo de rescate de animales durante la romería, le envió la fotografía de un perro que había sido encontrado entre la multitud.
El peludito fue rescatado por el grupo de voluntarios de la Asociación para el Bienestar y Amparo de los Animales, que colaboró en el operativo durante la romería, cuyo objetivo era localizar animales perdidos, abandonados o en situación de calle.
Lo llevaron a un albergue temporal y le tocó llamarse , por unas horas, Romerito 1 porque fue el primer rescatado de 2025 y así les ponen a todos los perritos rescatados entre el 1 y el 2 de agosto en Cartago con números consecutivos. Lo encontraron muy cerquita de la basílica.
“Mi hija me llamó y me dijo: ‘Mami, vieras que dejaron un perro aquí muy lindo. Ya nadie lo recogió y lo van a dar en adopción’. Apenas vi la foto le dije: ‘Yo lo quiero, yo lo quiero’. Ni siquiera lo había conocido en persona y ya estaba enamorada”, recuerda entre risas.
No hizo falta pensarlo dos veces. Su hija completó el proceso de adopción y ese mismo 2 de agosto, Otto llegó a la casa. Desde entonces, la familia está convencida de que no fue una casualidad. “La Virgencita de los Ángeles nos regaló a Otto”, nos dice con absoluta seguridad.
Amor desde la primera foto
Aunque muchas personas sienten temor a adoptar perros adultos o rescatados, doña Nancy jamás tuvo dudas: “Nada de eso me importó. Desde que vi la foto me encantó. Siempre he amado los perros y sentí que él tenía que ser parte de la familia”, cuenta.
Los rescatistas incluso le dijeron que podía cambiarle el nombre, pero nunca lo consideró. “Se quedó siendo Otto. Ese era su nombre y así tenía que ser”.
Lejos de mostrar miedo o ansiedad por cambiar de hogar, Otto sorprendió desde el primer día. Esa misma noche decidió dormir junto a doña Nancy y nunca más se separó de ella.
“Le pusimos una cobijita en mi cuarto y ahí comenzó a dormir. Es un perro demasiado cariñoso y muy cuidador”.
Un miembro más de la familia
Hoy Otto comparte el hogar con otros perros llamados Akira, Toby, Sammy y un gato llamado Goku. También convive con humanos: los seis hijos de doña Nancy, cuatro nietos y la visita constante de familiares, pero nunca ha dado problemas.
“Es un perro muy respetuoso. Si uno le dice ‘Otto, quédese ahí’, él hace caso. Todo el mundo dice que parece entender absolutamente todo”.
Doña Nancy asegura que incluso entiende si alguien de la casa está enfermo o triste.
“Cuando me siento mal él se pone tranquilo, se queda cerquita acompañándome. Son cosas que solo hacen los animales que aman de verdad”.
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Aunque es un comelón y siempre está pendiente de la comida, Otto nunca se ha enfermado ni se ha perdido.
“No me arrepiento ni un segundo. Hace un año no estaba con nosotros y ahora no puedo imaginar esta casa sin él”.
La mamá humana dice que Otto llegó para llenar un espacio que ni siquiera sabía que le hacía falta a la familia.
“Es un perro agradecido, muy noble. Uno siente que él sabe que aquí lo queremos. Cuando llegamos a la casa siempre nos recibe con una alegría enorme, mueve la cola, se acerca para saludar a todos y siempre quiere estar acompañado. Es un chineado, pero también muy obediente.
“Yo siempre digo que Dios y la Virgencita sabían cuál familia necesitaba Otto y que nosotros también necesitábamos un perro como él. Por eso estoy convencida de que ese regalo vino directamente de La Negrita”.
Vuelven los Romeritos
La historia de Otto vuelve a cobrar vida justo cuando la Asociación para el Bienestar y Amparo de los Animales (ABA Animal) prepara una nueva edición del operativo Romeritos, mediante el cual decenas de voluntarios recorrerán Cartago para rescatar perros y gatos que se extravíen durante la romería o que sean abandonados.
Jeilin Torres Cordero, presidenta de la organización, explicó que el operativo comenzará este 1 de agosto a las 6 de la mañana y concluirá el 3 de agosto a las 3 de la tarde.
El albergue temporal funcionará en el Colegio Vicente Lachner, donde permanecerán los animales encontrados mientras aparecen sus familias o son puestos en adopción.
Quienes deseen adoptar a alguno de los romeritos o colaborar con ABA Animal pueden comunicarse al 8849-0592, número que también funciona para realizar donaciones mediante SINPE Móvil.
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