A sus seis años, Amanda Muñoz Pérez ya tiene muy claro que la cocina es uno de sus lugares favoritos. Entre harina, recetas familiares y mucho entusiasmo, esta pequeña alajuelense se ha ganado su espacio como toda una chefcita.
Su aventura comenzó cuando apenas tenía dos años, al preparar un pan casero con la receta secreta de una tía. Desde entonces, el gusto por cocinar no ha hecho más que crecer.
“Me gusta cocinar huevo y un montón de cosas”, contó Amanda, quien comparte sus preparaciones en la página de Facebook Amanda Chef, donde sube videos para mostrar sus habilidades.
Este viernes 9 de octubre, la pequeña no podía faltar a la celebración del Día Mundial del Huevo, en el parque Juan Santamaría, en Alajuela. Llegó con las manos ocupadas: preparó dos cerditos con huevos duros.
“Me siento muy bien, emocionada”, dijo sobre la experiencia de cocinar.
Su mamá, Heilyn Pérez, explicó que “la pasión por los fogones también tiene raíces familiares. La abuela, Olga Marta Delgado, de 73 años, tiene un servicio de catering y le ha transmitido el amor por la cocina a la nieta, de hecho, también está en el evento”.
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La pequeña disfruta especialmente de la repostería y los espaguetis, pero también le gusta preparar comida para compartir con otros niños.
Y aunque todavía está en primero de escuela, ya tiene dos sueños para cuando crezca: ser doctora y chef. ¡Una combinación que promete alimentar tanto el corazón como la pancita!
Fiesta con sabor a solidaridad
La historia de Amanda fue parte de una jornada que reunió alimentación, entretenimiento y solidaridad. La Cámara Nacional de Avicultores de Costa Rica (CANAVI), mediante su programa Hacelo con Huevos, celebró el Día Mundial del Huevo con actividades gratuitas para las familias.
Durante la mañana se entregaron más de 3.000 desayunos y los asistentes pudieron participar en actividades para diferentes edades, recibir asesorías y mediciones nutricionales gratuitas con la nutricionista y atleta Gabriela Traña, y disfrutar del tradicional concurso del huevo de gallina más grande.
Después de pesar más de 30 huevos que llegaron a la competencia, el huevo más grande pesó 145 gramos cuando lo normal es que un huevo de gallina pese unos 60 gramos.
El huevotote lo llevó la empresa Yema Dorada quien logró bicampeonato consecutivo (y el octavo título desde el 2015) porque el año pasado también ganó con un huevo que pesó 152 gramos.
La actividad también contó con alrededor de 400 niños de los CEN-CINAI de la Región Central Norte y más de 50 menores de la Fundación Bandera Blanca.
63.000 huevos para ayudar
Uno de los anuncios más importantes fue la donación de cerca de 63.000 huevos a la Fundación Bandera Blanca, organización que trabaja con niños, madres y jóvenes en situación de riesgo social y pobreza extrema.
La ayuda es de unos 200 huevos diarios, que se usarán en las comidas que prepara y entrega la fundación, con el objetivo de contribuir a la alimentación de quienes reciben sus servicios.
“Los huevos forman parte de la vida cotidiana de las familias y esta donación nos permite llevar ese mensaje a la práctica, con un alcance que va más allá de esta fecha”, dijo Gabriela Brenes, directora ejecutiva de CANAVI.
Según datos de CANAVI, en Costa Rica se consumen 311 huevos por persona al año. Un alimento y accesible y con la posibilidad de usarse de arias formas, de hecho, como demuestra Amanda, también puede convertirse en una oportunidad para aprender, compartir y soñar en grande.















