Pura vida son dos palabras que a los costarricenses nos sirven para casi todo: saludar, despedirse, agradecer, celebrar, responder, preguntar cómo está una situación, reír y viajar, después de un susto y cuando nuestro equipo de fútbol goleó al rival, entre cientos de usos que les damos.
¿Qué pasaría si, por un momento, nos detuviéramos a pensar qué hay realmente detrás de esas dos palabras?
Esa pregunta llevó a doña Virginia Marchena Terán y a don Bernal Esquivel Gutiérrez a meterse de lleno en una investigación sobre la identidad costarricense que terminó convirtiéndose en “Pura Vida Happy Book (libro feliz)”, un libro en inglés y español, ilustrado y cargado de historia, cultura y mucho sabor tico.
Doña Virginia, quien además forma parte de la Fundación Pura Vida, recuerda que el proyecto no nació directamente como un libro.
“Todo comenzó con una investigación. Buscábamos identificar los elementos que constituyen la identidad del país, eso que de alguna manera las personas relacionan más con lo que es Costa Rica”, explicó.
La investigación incluyó entrevistas y encuestas a costarricenses, extranjeros naturalizados y personas de otros países que conocen Costa Rica o tienen interés en visitarla. En total participaron 867 personas.
Y entre todos esos elementos apareció uno que parecía resumir muchísimo de lo que somos los ticos: pura vida.
“Uno de los hallazgos fue justamente entender que el pura vida tenía esa capacidad de resumir en dos palabras mucho de esa cultura, mucha de esa identidad del país”, contó la coautora.
Mucho más que una frase
La investigación también permitió descubrir algo curioso: aunque la frase pura vida es reconocida dentro y fuera del país, no todos la interpretan de la misma manera.
Para los costarricenses puede ser una expresión cotidiana, mientras que para quienes vienen de otros países puede representar con mayor fuerza una filosofía de vida.
Doña Virginia explica que entre los extranjeros y naturalizados aparecen con mucha fuerza otros elementos como el hecho de que Costa Rica sea un país sin ejército, la pasión por el fútbol y, precisamente, el significado más profundo del pura vida.
“Para los extranjeros suele estar más relacionadas con este tema de la filosofía de vida. Hay un contraste entre que sea solamente una frase y que sea un elemento que dice un poco de la cultura, de la forma de vivir del país”, señaló.
El libro también se mete con una pregunta que despierta curiosidad: ¿de dónde salió “Pura Vida”?
No existe una única respuesta. Una de las teorías más conocidas la relaciona con la película mexicana de 1956 “¡Pura vida!” (del actor mexicano Antonio Espino, Clavillazo), mientras que otra la relacionan con la cinta estadounidense Easy Rider (pero esta salió 13 años después).
También existen versiones que apuntan a un origen local y campesino, e incluso otras tienen que ver con el surf. El libro amplía los detalles.
“Pura vida fue transformada para múltiples usos funcionales del día a día, como para saludar, despedirse, agradecer, describir personas, cosas o lugares, pero en sí misma encierra también todo un elemento más filosófico de forma de vida del costarricense”, explicó.
Un libro para leer a poquitos
Es un libro ilustrado, bilingüe (español e inglés) y está hecho para que usted pueda abrirlo y leer incluso unas pocas páginas o un párrafo, llevándose algo interesante. La obra incluye investigación documental, historia, reflexiones culturales e ilustraciones de Joseph Rodríguez Masis.
Además, fue reconocida como Proyecto Esencial Costa Rica, por su aporte a la identidad y cultura nacional.
“Del libro nace la Fundación Pura vida con un propósito claro: salvaguardar y promover la identidad costarricense, comenzando por el símbolo más universalmente reconocido del país.
“Para la fundación, pura vida es una filosofía de vida que afirma que, pese a las dificultades, vale la pena seguir adelante con paz, buen ánimo y solidaridad”, explica la escritora.
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La Fundación Pura Vida nació precisamente con el propósito de estudiar, preservar y comunicar esos elementos que muchas veces tenemos tan cerca que dejamos de notar, pero que son los que confirman el ser costarricense.
El libro ya está disponible en Librería Internacional y en Arteria, con un precio de ₡18.900.
¿Y qué es Pura Vida para doña Virginia?
Nació en Venezuela y llegó a Costa Rica cuando tenía 35 años. Después de tantos años viviendo aquí y de pasar tres años estudiando aquello que identifica al país, la pregunta inevitable era qué significa para ella esa frase.
“Para mí es como ese espíritu de llevar las cosas con tranquilidad, desde la paz, desde un poco la armonía y, sobre todo, como esa vinculación también con el entorno, con la naturaleza”, concluyó.





