Jessica Pérez Ponce lleva más de 10 años en el alto rendimiento; por eso sabe que para llegar a ser número uno del mundo no basta con talento y disciplina; además, urge apoyo económico.
Ha tenido que entrenar más de cuatro horas al día, levantarse de una grave lesión y tocar puertas para conseguir los recursos que le permitan seguir representando a Costa Rica.
Llegó a las artes marciales gracias a su papá, quien las practicaba y era un apasionado. Él comenzó a llevarla a entrenar y así empezó una historia que, con los años, la llevaría hasta lo más alto del sambo.
Al principio practicaba judo, disciplina en la que le iba bastante bien, pero en 2016 apareció una oportunidad que cambiaría su vida. El presidente de la Federación de Sambo la vio y le preguntó si quería competir con ellos y ella dijo que sí.
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“Me empezaron a entrenar y fui a mi primer Panamericano. Gané bronce en el 2016, en Paraguay. Esa fue mi primera medalla. Me gustó muchísimo, me gustó demasiado. Yo soy superdisciplinada y cuando me gusta algo me meto de lleno y el sambo me encantó”, recordó.
Desde entonces, aquella disciplina se convirtió en su gran pasión.
¿Qué es el sambo y cómo se gana en la playa?
Para quienes nunca han visto un combate de sambo, Jessica lo explica de forma sencilla. Es un arte marcial y un deporte de contacto que tiene diferentes modalidades.
En el sambo deportivo se compite sobre una superficie parecida a la utilizada en la lucha olímpica y los atletas buscan derribar y controlar al oponente en el suelo. También existe el sambo de combate que incorpora golpes.
Jessica se especializó en el sambo playa.
“En la modalidad de playa se compite en arena y se trata de derribar al oponente. En esa modalidad no hay control de suelo, sino que derribándolo es la forma de ganar”, explicó.
Compite en menos de 50 kilogramos y acaba de alcanzar una de las metas más importantes de su carrera: después de ganar oro en el último Panamericano realizado en Costa Rica, sumó los puntos necesarios para convertirse en número uno del mundo en esa modalidad.
Una lesión la sacó de competencia
Pero llegar a ese primer lugar mundial no fue un camino recto. Jessica sufrió una ruptura del ligamento cruzado y pasó más de un año alejada de las competencias.
“Tuve la lesión durante más de un año porque no podía recaudar toda la plata para poderme operar. Me operé y después la recuperación fue superfuerte, porque tuve la lesión durante mucho tiempo. En ese punto yo dije: nunca más voy a competir en alto rendimiento, o sea, no lo voy a lograr”, contó.
Sin embargo, volvió. El regreso tuvo uno de los mejores premios posibles. El año pasado participó en el Panamericano de Ecuador y consiguió el oro.
“Era la primera vez que competía después de la lesión y las rivales que tuve fueron increíblemente fuertes desde la primera ronda.
“Era la llave más dura, fue una cosa increíble. Sentía que estaba ganando el oro en cada pelea y luego, cuando gané, lloré tanto y mi entrenador también”, recordó.
Entrena para ser campeona
La vida de una atleta de alto rendimiento está muy lejos de ser sencilla. Jessica entrena todos los días, excepto los domingos cuando no hay competencia. Cuando se aproxima un evento, incluso entrena ese día. Algunas jornadas llegan a cuatro horas.
La preparación incluye técnica, fuerza, pesas y trabajo físico, pero también mucha estrategia.
Además del deporte, Jessica trabaja en marketing digital y tiene un emprendimiento. Como sucede con muchas disciplinas que no tienen los recursos, debe combinar su carrera deportiva con su trabajo.
Todo ese esfuerzo tiene una recompensa que, para Jessica, va mucho más allá de una medalla. Es representar a Costa Rica.
“Yo lo hago con demasiado amor. A mí esto me apasiona. Cada vez que dicen Costa Rica y me subo al podio, es una cosa, yo no sé, no lo puedo explicar. Y cada vez que suena el himno, todas las veces lloro. Es demasiado emocionante también agarrar la bandera y correr con la bandera una vez que ganó”, contó.
Urge apoyo económico para Brasil
Está clasificada al Mundial de Sambo Playa, que se realizará en Sao Paulo, Brasil, del 10 al 14 de septiembre. Para asistir necesita completar un presupuesto y en este momento le faltan 2.500 dólares (aproximadamente 1.250.000 colones).
“Siempre me han apoyado demasiado las personas. Ahora estoy intentando lograr patrocinios con empresas. Una compite todos los años varias veces al año y siempre necesita presupuesto. No quiero estar todo el tiempo pidiéndole a la gente”, explicó.
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Por eso, la número uno mundial busca empresas que quieran apostar por una atleta que ya demostró que puede poner el nombre de Costa Rica en lo más alto.
Si quiere colaborar con ella, su SINPE Móvil es: 8397-7401.





